Archivo por días: 28 diciembre, 2008

Inocentes

No tantos. O sí, depende.

(advertencia: estoy en horas bajas)

Es que perdí el sentido del humor hace unos días, concretamente el día 17. Aún puedo concretar más: fue por la tarde. Y ya se sabe que sin el sentido del humor este blog y yo no nos entendemos. Mi idea del sentido del humor quizá es algo peculiar, de acuerdo, porque tenerlo a buen recaudo no significa para mí que ande de jajajá todo el día de la misma forma que perderlo no significa que esté de mal humor. En todo caso se me agranda el desencanto, el general, ese que se va extendiendo poco a poco como una mancha de aceite y que me recuerda al oído que todavía soy un inocente en algunos aspectos y nada de nada en otros. Y no sé si alegrarme o entristecerme por lo primero o si alegrarme y entristecerme por lo segundo.

Total: un lío.

Por eso me quedo callado en el blog. Por el lío. Y porque si yo contara o contase las letras se vendrían abajo de la pantalla. Y no.

Aún así, unas breves consideraciones: quise escribir un cuento de Navidad pero la Navidad es un cuento en sí misma así que me ahorré el trabajo, que no el disgusto. Luego leí en un libro algo sobre el dolor y las personas crueles. Decía el libro que las personas crueles son las que más temen al dolor y lo decía en tono de mira qué cosa más curiosa y entonces me pasaron por la cabeza algunos nombres y me expliqué algunas cosas aunque hay cosas que no borran el disgusto.

Ahora estoy algo abatido porque se acerca la nochevieja. A la gente le pone triste la nochebuena. A mí la nochevieja. No es por llevar la contraria, en realidad me ponen triste otras noches y hasta las mañanas y las tardes pero lo de la nochevieja me parece una fiesta tristísima. Si la gente celebra que ha sobrevivido a otro año me da mucha tristeza. Por lo general, a la gente le da por celebrar cosas para disimular lo jodidos que están. Eso también lo decía otro libro pero ni falta que hace; a veces los libros dicen unas obviedades sorprendentes. Los Mecano cantaban aquello de en la Puerta del Sol como el año que fue, otra vez el champán y las uvas y el aaaalquiiitrán, deal fom, braes tan, (así lo cantaban, es lo que tiene el compás) y al menos la canción era bonita y sigue siéndolo por muchas uvas que pasen.

Qué significa exactamente perder la inocencia. No tengo ni idea, lo que sí sé es que debe haber varios grados o clases o tipos de inocencia porque yo he tenido la sensación de haberla perdido por trozos, si es que hay una, o por fases, si es que hay varias. Fue en 1981, en 2001 (una odisea y no precisamente en el espacio) y en 2005. Ahora, en estos momentos finales de 2008 creo que estoy perdiendo otro trozo. Creo. Y cada vez que pasa eso uno se queda un poco más frío y un poco más a oscuras.

No tiene mucho sentido este post pero es lo que pasa cuando pierdo lo que pierdo. Que el blog y yo como que no.