Vacíos

Si nos atenemos a las estadísticas de este blog, nos hemos quedado en familia. Hay lugares vacíos donde hasta hace cuatro días se intuía la presencia de alguien. Serán las vacaciones, será quizá la crisis, que al ser global afecta también a este blog. Porque en años anteriores también había vacaciones de Navidad pero justamente entonces el señor imaginario de la estadística (sigo imaginando a un señor que trabaja afanosamente llevando el registro) tenía trabajo extra. ¿Será entonces un indicio?

En las series de televisión, los ejecutivos tuercen el gesto cuando el share hace un descenso inesperado que se prolonga durante un periodo corto de tiempo, porque piensan que ahí empieza el declive de algo. Esto no es una serie de televisión, aunque a veces tenga algo de culebrón, pero me he preguntado hoy si algo de eso habrá. De hecho, me he preguntado lo siguiente: ¿se estarán cansando los lectores de “La Idea del Norte”? Me he dado dos respuestas: una, sería normal que así fuera. La experiencia demuestra que hay quien ha recalado aquí por el azar de Google o porque alguien se lo ha contado y se han quedado un tiempo, más o menos largo; al final se produce una renovación, y los sitios que estaban ocupados por unos ojos pasan a estar ocupados por otros. Voy a atreverme a ir más allá: sostengo una teoría según la cual hay un perfil de lector de La Idea (ojo, es un perfil, no es una generalización) que se caracteriza por una cosa: está en crisis. Yo creo que ven (leen) a un tío que lo está igualmente y eso genera o cierta empatía o cierto consuelo, o las dos cosas juntas, o a saber.

Pero nos habíamos quedado en que me había dado a mí mismo dos respuestas a la pregunta del posible cansancio. Una era esta. La otra ha sido en realidad otra pregunta: ¿y qué pasaría si así fuera? La respuesta es que creo que nada. De hecho, cuando empecé a escribir esto no había nadie al otro lado. Pero creo que había perdido la costumbre de sentir algo parecido al efecto de un eco al teclear, el efecto de una sala medio vacía.

Cuando la gente se va de “La Idea del Norte” por un tiempo, como por ejemplo unas vacaciones, ocurre que no vuelven todos. Es comprensible: cuando perdemos los hábitos de algo es lo que pasa. De todas formas yo sigo aquí haciendo lo de siempre, que es contar contándome con la posibilidad añadida de contárselo a alguien. Siempre sin saber qué viene mañana, ni quién. Eso sí que lo haría aburrido.

2 pensamientos en “Vacíos

  1. Anónimo

    desde aquí te podemos decir que no hay vacío. que puede que el silencio y la falta de visitas se deba única y exclusivamente a unas vacaciones frente a la pantalla. o, el menos, ese es mi caso. necesitaba no leer nada que no fuera en papel, así que me he lanzado de cabeza a tus hojas llegadas por correo y he sentido una desconexión necesaria con el mundo. ojo, que no por perderme en tus palabras, sino por hacerlo en papel. para que las vacaciones sean completas, uno tiene que dejar sus rutinas y convertir en rutina otras muchas cosas. pero seguimos aquí, emejota. en silencio (hasta enero), pero aquí. tranquilo, no nos vamos.

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