Archivo por días: 15 diciembre, 2008

Finanzas

Si llegado el día señalado no pagas al banco, este ejecutará sobre tí un embargo sin contemplaciones. Ahora bien, si gestionan chapuceramente el dinero que previamente les has confíado no responden. Lo ha dicho un banquero de los gordos y, para que quede claro, lo ha dicho en la tele, en la radio y en los periódicos. Es el último episodio hasta el momento del descalabro financiero global cuyos acontecimientos se suceden a un ritmo narrativo tal que se diría que todo forma parte de un guión previamente diseñado. Lo escandaloso del fraude que llega de Wall Street y cuyas salpicaduras han alcanzado a estos lares no es tanto el descaro con el que los bancos patrios se quitan de en medio alegando que esto es un caso de estafa sino el pensar en la clase de cuidados que estos señores ponen en el dinero ajeno. Si no hay un custodio que vigile, verifique y controle en todo momento dónde está la pasta, apaga y vámonos.

De todos modos, si lo piensas tiene su lógica. Cómo vigilar un dinero que en cuanto lo entregas al banco parece volverse invisible. Los economistas son unos señores que manejan conceptos inmateriales, como la música de las esferas. Como la bolsa. De unos meses a esta parte se habla de millones y millones que se han perdido pero nadie nos dice dónde están, parece como si esa cantidad enorme de ceros impresa en los titulares fuera simplemente eso, letra impresa. Es todo muy raro. De la misma manera, los millones y millones que los gobiernos sacan del dinero de todos para reactivar la economía tampoco se ven. Por el momento se lo está quedando el banco para llenar las arcas. Y eso ya es el colmo: para que no se hundan los bancos los gobiernos corren con tu dinero en su auxilio pero si llegado el día señalado andas mal para pagar al banco que tú mismo has ayudado a sostener ejecutan sobre tí ni sé la de cosas terribles.

Mientras tanto y para pasar el rato, unos bancos ponen unos miles de milloncejos en el logotipo de un coche de carreras y otros hacen lo mismo jugando a los cromos de la liga. Un mundo que se despierta y comprueba que funciona con una lógica semejante da un poco de miedo. De hecho da pavor y produce vergüenza.