Superman

-Quién eres tú?

(silencio)

-Un amigo.

Antes había venido aquello de “espero que no le haya cogido miedo a volar; estadísticamente hablando es el modo más seguro de viajar” y todo formaba el pie de foto de este pasmo:

Luego sonaron los mágicos violines de John Williams y llegó el romántico paseo nocturno por las alturas de un Metrópolis cuyas Torres Gemelas no se caerían nunca y donde la gente podía dormir tranquila porque velaba y volaba Supermán.

Hoy hace justamente 30 años (madre mía) de aquel instante. Y yo aún sigo pensando lo mismo.

3 pensamientos en “Superman

  1. toni

    me emociona. no puedo evitarlo. me pone la piel de gallina, el corazón en un puño y el alma se me sale por la boca. es impresionante. Supermán. sala augusta, piso de arriba. invierno. a la vuelta, en el coche de mi padre, uno de esos en los que podías tirar el asiento para atrás (novedad mundial, allá por 1978), mi hermano, y Víctor, David y Jordi, los mejores amigos, tumbados, volando por el centro de la ciudad. aún puedo sentirlo. y oir la música de John Williams.

  2. C.

    Qué recuerdos… Para que veas qué modernas eran mis monjas, teníamos un póster de Supermán en la clase, entre muchos otros: hasta un anuncio de ropa interior masculina plantamos en la pared.

    (y con ESTE Supermán ya tienes -entre otros- tema de conversación con mis retoños, que lo de los hijos da mucho juego para revivir la infancia)

  3. Iona

    Qué romántica Superman, pero a mí la que me impresionó de verdad en el cine fue Tiburón.
    Y esa música que ya nunca olvidaría…

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