Archivo por días: 22 noviembre, 2008

Santa Cecilia

Hoy es Santa Cecilia, patrona de los músicos o de la música, nunca lo he tenido muy claro. Tampoco importa. Santa Cecilia sirve para tener fiesta y no dar clase pero no es el caso; de hecho, Esther y yo hemos tenido la habitual clase/debate de los sábados por la mañana con el primoroso y transparente Preludio BWV 868 de Bach como objeto de nuestras atenciones. Esther tuvo ayer concierto de alumnos y cena con los compañeros de la escuela de música en la que trabaja. Yo estuve en casa viendo una película a oscuras porque ayer tenía el día en eclipse y hacia la medianoche recibí un sms de un número que no tengo anotado en la agenda. El mensaje era muy desconcertante porque decía:

“Sí”

Y ya está.

Sí qué, pregunté por mis adentros con el dvd en pausa. Estuve por ponerlo, sí qué, y reenviarlo al número en cuestión, pero como había dejado un diálogo congelado en mitad de la película lo dejé pasar y pulsé de nuevo el botón de pausa. Si alguien tiene un número de móvil terminado en 47 y envió ayer un sí a secas que me saque de dudas, por favor.

Los que sí me llamaron el otro día fueron Javier y Mila para invitarme a cenar a su casa el sábado, es decir, hoy. Por Santa Cecilia. Ellos cenaron ayer con sus respectivos compañeros de trabajo que a su vez han sido o son alumnos míos. Pero a mí no me van las cenas sinfónicas sino las cenas de cámara. Lo bueno de tener confianza con los amigos es que lo saben así que no tienes que andarte inventándote excusas. Un rato de distracción y buena compañía me vendrá bien. Me espera una semana que para qué.

Nocturno

Los movimientos pausados del barman confieren al local una manera muy particular de fluir el tiempo.
Mary le pregunta al barman:
-¿Usted sólo pone elepés?
-Es que los cedés no me gustan -responde el barman.
-¿Por qué?
-Porque brillan demasiado.

Haruki Murakami, “After Dark”