Archivo por días: 19 noviembre, 2008

Presentación

La Idea del NorteBueno, veamos, llegó ese momento en el que a uno le entra cierto pudor y, al mismo tiempo, la satisfacción de poder presentar la versión en papel de “La Idea del Norte”. Este libro es, literalmente, parte de mi vida; concretamente lo es desde Mayo de 2005 cuando la empieza a contar y se detiene el 31 de Diciembre de 2007. Aunque por razones obvias conozco la trama, las aventuras y desventuras de su protagonista, cuando tuve el primer ejemplar en la mano y lo leí hice un descubrimiento: al ir a síncopas, es decir, al haber tenido que efectuar una selección (tarea dolorosa) de los posts acumulados en el archivo me di cuenta de que el resultado no sólo no perdía el rumbo (del Norte) sino que el conjunto resultante formaba también un todo unitario. Ayer por la tarde ví los primeros ejemplares en la librería donde me he surtido de libros desde que era chaval y fue extraño y emocionante a un tiempo. Porque ese bosque de hojas que ocupaban una fila entera del escaparate venía a decirme que yo formaba parte de mi propia librería, porque así la siento: mi librería. Allí he crecido, allí han pasado muchas cosas de esas que quedan en el cajón de los buenos recuerdos, y allí sigo. Sobre todo, me siento muy querido. El sentimiento, desde luego, es mutuo.

¿Por qué “La Idea del Norte” en papel si ya está en la pantalla? Por muchas cosas y por una sola: para que quede un recuerdo. Hay gente que piensa que en internet las cosas permanecen pase lo que pase, aunque uno cierre el garito o le de un soponcio. No saben que internet echa el cierre cuando dejas de pagar el dominio y el alojamiento, como si fuera un hotel. No entra en mis planes próximos porque yo aquí estoy tan a gusto pero quién sabe qué pasará con el tiempo. Los demás no sé, yo desde luego quiero un recuerdo. No sé si es por narcisismo o porque soy un sentimental. Creo que va más por lo segundo.

Otra razón para convertir estas letras electrónicas en letras de tinta: hay quien nunca leería un texto en una pantalla, porque no quiere, porque le resulta difícil o porque no tiene acceso a un ordenador. De la misma manera que en aquel lejano primer post me preguntaba si habría alguien por ahí y con el tiempo se escucharon los primeros sí, sí, quién sabe si ocurrirá lo mismo ahora. En ese sentido es como si el blog, al pasar a papel, comenzara de nuevo. Y eso lo hace especialmente estimulante para mí: sentirlo nuevo otra vez. Para comenzar un blog en papel se necesita, como ocurre en su versión en pixels, de la interacción con los visitantes. Por ese motivo he abierto una cuenta de correo específica y la he colocado en la última página, por si alguien quiere decir algo, hola, qué tal, lo que sea. La diferencia es que la comunicación quedará entre dos pero seguirá siendo comunicación a fin de cuentas.

“La Idea del Norte”, el libro, es un cuaderno de notas de 176 páginas. Para su realización he contado con la ayuda desinteresada de varias personas a las que estoy muy agradecido. Diego puso la ventana a la portada cuando las primeras hojas del otoño caían anunciando el invierno imaginario donde transcurre todo esto. Concha puso el prólogo que aquí y como no podía ser de otra manera es preludio y desde el primer momento me sonó muy bien al oído. Hay otras colaboraciones que no por puntuales son menos importantes. Javier, por ejemplo, puso en tipografía la fórmula de Wittek y hasta sugirió una variante. Cuando Javier sugiere variantes en cuestiones de fórmulas y números no dudo un instante. A Rosa le agradezco varias cosas, sobre todo la de haber estado despierta hasta las tres y media de la madrugada una noche leyendo el libro; dice que unas veces se reía mucho y otras casi se le salta una lágrima y yo le contesto que así son las cosas, tal cual.

Por último, este es el libro que estas navidades voy a regalar a la gente que más aprecio. No se da todos los días que uno pueda regalar un libro propio y de características tan personales. Al hacerlo, estás dándote de alguna manera. Me gusta sentir eso, darme ese placer. Ayer pensé que si yo no fuera emejota me gustaría que me regalaran este libro, a ver de qué va, a ver qué me cuenta y esas cosas.

La Idea del Norte (cuaderno de notas, 2005-2007)