Archivo por días: 2 octubre, 2008

Despertares

He llamado por teléfono a la vecina a las 10:25 de la mañana y ha respondido sí? y yo he dicho buenas, y entonces ella ha exclamado ay, qué madrugador, por favorrr, y por un momento me he sentido, no sé, como si fuera hijo de la baronesa Thyssen lo menos. Aunque, pensándolo bien, su tono de sorpresa tiene su justificación porque me han dado las 4 de la mañana estudiando a Schumann y escuchando una de las clases magistrales de Barenboim sobre Beethoven (enlatadas, no en directo, claro) y de lo uno y de lo otro ha dado como resultado un atisbo de acción que todavía no sé en qué consiste ni en qué se puede concretar.

Pero me he quedado pensativo esta madrugada.

Ahora una buena y otra de paracetamol. La buena es que la tensión ya se ha estabilizado; el paracetamol viene a cuenta de algo que me estoy agarrando o me está agarrando a mí, a ver si voy a ser precoz en esto de la gripe porque me duele todo el cuerpo y moquiteo (aunque poco). Es más el dolor de cuerpo y la flojera que el moquiteo. Y la sensación de frío y que tengo la garganta como si hubiera cantado a Wagner una de esas óperas interminables que una tía mía se traga para tragar champán en el entreacto. Hay gente muy hortera y, además, poco práctica. Wagner es muy largo. ¿Debería ponerme la vacuna de la gripe, que dicen en las noticias que este año viene con malas pulgas? Debería, sí, pero pertenezco a los grupos de riesgo por partida doble: por un lado pertenezco al grupo de riesgo de los enfermos crónicos que deberían vacunarse pero por otro sería arriesgado ponérmela por los rollos de mi medicación. Depende el médico que te toque te dice que sí o que no se te ocurra. Y los últimos rellenan un papel para que se lo enseñe a los primeros, que al leerlo ponen cara de escepticismo y dicen, bah.

Voy a dar una clase y luego a ver a la abuela, que ahí sigue. La veré al menos a distancia, no vaya a ser que le pase algún catarro que ya lo que le faltaba.