Accidente

La abuela se ha roto la cadera.

De la manera más tonta. Porque en realidad ni siquiera se puede decir que haya sido un accidente. Ha sido ponerla en pie, querer girarse un poquitín para mirar por el balcón y sus casi centenarios huesos se le han roto. Ahora está ingresada en el hospital. Cuando le han confirmado que se le había roto la cadera ha soltado una lágrima, una solamente, menuda es ella, y enseguida se ha repuesto y ha empezado a hablar con las enfermeras como si nada, como si estuviera convencida de que olvidándose un rato se le pasaría todo. En la habitación, el médico ha bromeado con ella y le ha dicho que allí la iban a tratar como una reina y la abuela, que desde que es más abuela que nunca es de nuevo como una niña, se ha reído y se ha quedado dormida un rato. Fuera de la habitación, el médico ha estado más serio, porque la fractura no se puede dejar sin operar pero al mismo tiempo tienen miedo a la operación a esa edad y con su estado. Habrá que consultarlo con los anestesistas, sobre todo. La operación no será hasta el jueves o el viernes como pronto.

Yo me he quedado tranquilo y entristecido a la vez. Si lo piensas, es una mezcla extraña.

7 pensamientos en “Accidente

  1. Crishu

    Sí, la rotura de cadera de las abuelas es una lata latísima pero al final todo vuelve a la normalidad.
    Y si no te enseño una foto de mi abuela que está estos días en casa y anda de forma indescriptible, pero anda y hace de todo…jeje.

    Ánimo y paciencia.

    (¿Ya se le pasó a tu gmail el cabreo con mi hotmail?)

    Beso/abrazo

  2. emejota Autor

    Muchas abuelas nonagenarias terminan con las caderas rotas y las caderas rotas terminan con muchas abuelas nonagenarias. Es un hecho, es así y así puede pasar. Pero esperaremos acontecimientos…

    Gracias.

  3. muskarias

    Muchas abuelas nonagenarias terminan con la caderas rotas y muchas abuelas nonagenarias salen de los hospitales con las caderas arregladas, lo que pasa que solo trasciende lo que sale mal.
    Hazme caso y ten fé, un factor muy importante es el ánimo con que se lo haya tomado ella y otro el que despues de operarla haga todo lo que le manden sin olvidarse de alimentarse bien.
    Un abrazo y ánimo para todos.

  4. C.

    Estoy con muskarias, aunque yo pensé lo mismo cuando se la rompió mi abuela (también con tristeza y serenidad, claro, qué vas a hacer). Operación y al día siguiente la sacan de la cama. Impresionante.

  5. toni

    la abuela con la cadera reparada salió del hospital y se fue a casa en autobús. luego, por la tarde, se fue a jugar al bingo con sus amigas, que menuda es ella para perderse una partida de bingo. además, cantó tres cartones. en casa, sintió un poco de lástima con una película de Paul Newman, su gran amor de juventud. qué pena que se nos haya ido, pensó. luego se quedó dormida.
    dale un brazo desde la isla que en invierno vuelve a tener la calma de su nombre. y recibe otro cargado de ánimos desde un poquito más adentro.

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