Editorial

Alguna vez me había asomado al catálogo de C-M Ediciones Musicales viendo a alguno de mis autores admirados y me preguntaba si yo alguna vez podría crear alguna obra que mereciera estar allí cuando un día, hace unos meses, su director se puso en contacto conmigo interesándose en una partitura que había llegado (y nunca mejor dicho) a sus oídos.

Desde entonces, en este breve plazo de tiempo, ya tienen los derechos de publicación de una decena de obras aproximadamente de las cuales, hasta la fecha, ya se han materializado tres. Así que me siento muy contento. No nos vamos a hacer ricos ni mucho menos, pero ver publicada tu obra en papel es una satisfacción, como también lo es el hecho de que lo que has escrito en el silencio de la concentración pueda llegar y materializarse de forma sonora a saber en qué lugares y a través de qué gargantas, y a mover, o conmover o dejar indiferentes a oyentes desconocidos con quienes, sin embargo, vas a establecer, por un instante, una comunicación profunda, de esas que contienen la mayor de las confidencias. Porque dentro de cada una de esas obras, pequeña en la forma, modesta en su pretensión pero minuciosamente escrita con toda dedicación hay un post, por decirlo de alguna forma, una historia, algo guardado como si fuera una fotografía deslizada entre las páginas de un libro, algo aludido, que me da a mí que siempre gira en torno a lo mismo (aunque no dicho de la misma manera).

Hay otra satisfacción personal en toda esta historia y es que detrás de las siglas de esta editorial me encontré con un grupo de personas que son muy buena gente. Eso en estos tiempos es un alivio. Mis conversaciones telefónicas con María, por ejemplo, se han convertido en algo parecido a un acto gouldiano. Gould mantenía desde su Norte particular largas conversaciones telefónicas con contadas personas. Yo mantengo largas conversaciones telefónicas con María con la periodicidad de un ritual. Hablamos primero de las cosas de trabajo y luego siempre modulamos a otros temas, de la música, del blog, de las cosas que pasan. Yo no seré Gould pero dudo mucho que los interlocutores de Gould fueran como María.

Las partituras publicadas hasta el momento son dos armonizaciones de temas populares y una composición original:

  • Herri Huntan (para coro mixto): es una armonización para 4 voces de una melodía popular vasca de carácter melancólico que me enamoró desde el primer momento. Quise sacarle el jugo a esa melancolía aunque, tal y como tengo costumbre, al mismo tiempo le busqué las cosquillas a la melodía, eso sí, intentando no traicionar su espíritu original.
  • Con tomillo y romero (para voces blancas): la segunda de las armonizaciones, sobre un tema asturiano. En realidad no me gusta el título pero con las cosas populares pasa esto, que el primer verso de la letra es el título de la pieza. A esta canción de cuna yo la llamo “Nana de Leioa”. La historia ya la conocemos en este blog: fue el encargo que recibí de Kantika para la grabación de su cd “Gabon Kantika”. Lleva un mensaje incorporado, lo confieso. Pero hasta aquí puedo leer.
  • Plegaria (para voces blancas): también conocemos la historia y además es una historia reciente. Surgió de tirón, se estrenó al mes y ya va abriéndose camino poco a poco. Creo, dicho con toda humildad, que Plegaria ha nacido con estrellita. Hay obras que nacen con estrella y otras nacen sin luz. Pues esta ni lo uno ni lo otro sino con estrellita; por eso estoy tan contento de ella, porque va a su aire.

Para quien quiera y tenga curiosidad, pongo el enlace de la editorial y de mi ficha en la que iran incorporándose nuevas obras. ¿Hay alguna razón por la que un lector de este blog pueda sentirse animado a adquirir alguna partitura? Pues, hombre, se me ocurren varias, a saber:

-Por ser músico (el lector/a)

-Por no serlo pero querer tener un recuerdo.

-(Por ambas cosas)

-Porque hablamos de precios muy asequibles (entre 1 y 2 euros) en envíos postales contra-reembolso.

-(Para que estos señores vean que tienen en catálogo a un autor con cierto “tirón” y que hay que seguir apostando por él) :)

-Y, por supuesto, porque en el resto de su catálogo tienen obras de otros autores a los que, personalmente, profeso gran admiración.

Enlaces:

C-M Ediciones Musicales

Mis obras en C-M

6 pensamientos en “Editorial

  1. Iona

    Felicidades!
    seguro que nos hacemos con ellas, por no ser músico, por querer tener un recuerdo, por ambas cosas, porque lo traen a casa, por tener un amigo famoso y por lo que haga falta, faltaría más.
    un abrazo y felicidades otra vez

  2. crishu

    Hum así que un mensaje incorporado eh? quizás algún día compre la de Con Tomillo y Romero, aunque no llegue a poder cantarla, ya sólo por ser una melodía asturiana armonizada por tí merece la pena tenerla.
    ¿Sabes qué me inquieta muchísimo? que ponga tu fecha de nacimiento y un guión ahí al lado para completar luego, por favoorr, ¿es necesario eso?

    Mucha suerte con ellas y con las futuras composiciones.

    Beso/abrazo

  3. Rachel

    Yo ya tengo una en mi estantería!!!!!

    (voy a presumir claro que sí :P)

    Ahora estoy intentando que el Sr. compositor me la dedique. Ays… sería la primera obra autografiada en mi poder.

    Y añadiría más cosas, por el tacto de las hojas, por el olor, porque son pedacitos de ti y porque son preciosas.

    Y antes de que valgan millones mejor tenerlas :P

  4. toni

    enhorabuenas. pero muchas. creo que las voy a comprar las tres y voy a leerlas con los ojos cerrados a ver si encuentro el mensaje incorporado. me gusta la idea de esparcir un trozo de emoción en cada nota y dejar que sea aquel que la adquiera quien la escucha, la entienda y la interprete y la cuente, como se cuenta una historia. qué bueno. qué harán con ellas? qué haré yo, por ejemplo, burdo escuchador de música sacrílega, con ellas? cómo se entenderán? mmm… seguiremos informando. y enhorabuena otra vez.

  5. C.

    Supongo que no es muy frecuente esa celeridad componer-publicar; hay que alegrarse con el autor y por él. Y desearle que siga soplando el viento de la inspiración, a ver si cae alguna estrella o estrellita más.

    (jo, toni, yo escucho música profana, pero no sé, directamente sacrílega…. eso fue en los tiempos de Siniestro Total y otros grupos innombrables. Y gracias por la aclaración lectora del otro día)

  6. emejota Autor

    C: no, no es muy frecuente. Así que puedes hacerte una idea de la calidad (eso sí, tienen calidez, eh?) :)

    toni. hay que dejar que la música nos empape, como si fuera una lluvia suave. La emoción o las sensaciones las pone siempre el oyente. El oyente es quien realmente termina la composición. Hasta entonces, está incompleta. A mí me gusta pensar que hay muchas obras de la misma obra, aunque la intención que llevan dentro se multiplica silenciosamente.

    Rachel: contratada como manager. Quedamos un día de estos para concretar :P

    Crishu: qué es lo que inquieta? la cifra inexistente o la cifra de la izquierda?? Mujer, tan mayor no soy… :P

    El secreto que lleva “Con tomillo y romero” no se escucha aunque está impreso. O se escucha pero no se ve. Quiero decir que sin ese ingrediente la cosa habría salido de distinta forma. Seguro. (Gracias de nuevo por enseñarme la melodía en su día!)

    Iona: me temo que a famoso no llego, a lo que llego es a ser yo en cada compás. Y tan satisfecho!

    Gracias a todos!

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