Archivo por días: 15 septiembre, 2008

Colegio

Vuelta al colegio. Hace muchos años que no tengo que volver al colegio pero pensar en este día me sigue produciendo una sensación incómoda, entre la lástima y el miedo. Mirando atrás, estoy absolutamente convencido de que mi aprendizaje terminó en maternales. Allí aprendí lo fundamental. A partir de allí fue una pérdida de tiempo lamentable, excepción hecha de las horas ocupadas en disfrutar del olor exquisito de las páginas del libro de Historia de 7º de EGB, y conforme pasaban los cursos sentí un miedo creciente que disimulaba a golpe de sobresaliente.

Hasta que me harté.

Un día que el ritmo decaiga en la consulta tengo que contarle al psicoanalista la odisea de 5º y la de 1º de BUP. En la primera sufrí acoso escolar brutal, digo bien, que con esas cosas no se frivoliza, acoso escolar brutal, pero fue por parte del profesor, lo cual lo hizo más escandaloso y repugnante. Te voy a hacer la vida imposible, me dijo un día en el pasillo. Luego sonrió a los que pasaban por allí pero no olvidó cumplir su promesa. Yo creo que le ponía. El tipo todavía anda suelto, por cierto. En 1º de BUP me dio tanto asco la monja que me fui de clase. Esto también fue algo especial porque era inconcebible que el chico modélico se saltara una clase, así que me salté dos meses y medio. Qué hice, dónde estuve y todo eso durante tanto tiempo para que la cosa colara es un misterio como el de la desaparición de Agatha Christie allá por los años 20.

Mi historial escolar se completa con el asombro, por mi parte, de que los esfuerzos por parte de los sucesivos profesores/as de literatura para que odiara la idem no dieran resultado; lo mismo con la música. Lo demás lo empecé a descubrir y a disfrutar fuera de las aulas. El único recuerdo bueno que me queda es el de los compañeros de clase y eso que fue en 6º de EGB cuando me di cuenta, en mitad de una clase de Inglés que lo mío no era el aprendizaje en grupo. Qué aburrimiento, qué lentitud, por Dios. Un psicólogo que había visitado el colegio el año anterior le dijo a la directora que le dijera a la tutora que le dijera a mi madre que yo era un chico muy inteligente con una sospechosa inclinación al autodidactismo. Hombre, no le voy a quitar razón, pero no tuve oportunidad de utilizar la cadena de comunicación de vuelta para decirle que si él era el autor de esos tests hilarantes y previsibles, era un poco idiota.

A mí el colegio me dejó una cicatriz de esas que pican cuando cambia el tiempo. La mía me escuece un poco cuando oigo que empieza el colegio.