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Album 28 agosto, 2008

Escrito por emejota en : Asuntos propios , 1 comentario , trackback

Ten sobrinos, que luego te querrán secuestrar para que no te vayas a casa.

Diario 28 agosto, 2008

Escrito por emejota en : Asuntos propios , 7 comentarios , trackback

Que la cara ha dejado de ser un reflejo del alma para pasar a ser el iPod el reflejo del alma de su dueño es algo que ya sabíamos en este blog. Los tiempos cambian y las almas, también. Dime qué llevas en tu iPod y te diré quién eres. Lo leí ayer en un suplemento de verano de un periódico y le dije al autor: copión. En el iPod yo llevo el “Put your records On” de Corinne Bailey, el “Cruz de Navajas” de Mecano y el “Ave Maris Stella” de Javier Busto, entre varias gigas (en el sentido musical y en el otro), por si alguien quiere ir haciendo cálculos.

Lo del formateo y recomposición del ordenador me dejó tan agotado de ordenador que se siguen acumulando los mails sin que yo pueda hacer nada al respecto porque he enmudecido un poco de impotencia. Así que paciencia. Me decía ayer Belén con extrañeza que estamos todos un poco agotados. Yo le dije que lo que estamos es bastante mayores ya. Ya, respondió ella como si tomara el relevo de mi frase para empezar otra. Nuestros respectivos veranos han sido muy sosos, un desperdicio de verano. Quizá influya en ello el que no nos hemos visto ni un solo día. Pues a ver si ponermos remedio ya, se apresuró a decir ella. Ya, dije yo devolviéndole el relevo. Estoy saturado de ordenador, es cierto, tanto que en vez de poner aquí el post que tocaba los tengo escritos en la cabeza. Ya irán saliendo y si no salen pues nada.

Hoy es el cumpleaños de mi sobrina y mañana es el de mi hermano. En otro nivel de celebración hace un año que este blog se instaló en el mundo azul de WordPress y esta noche conmemoramos los 25 años de nuestras cenas-tertulia ante una ensalada y una tortilla de patata, único evento ineludible en estos momentos y por razones obvias. Dijo Anamari en una de esas conversaciones telefónicas en las que mi oído actúa como ojo mirando a través del auricular sintiendo la atmósfera tan acogedora de esa casa: ya que es un día especial podemos poner otra cosa si quieres. Y contesté yo: pero mujer, entonces qué sentido tendría lo que celebramos?

La otra tarde estaba haciendo hora para coger el autobús de vuelta a casa y en el escaparate de una librería vi un libro que se titulaba: “El drama del niño dotado” y no pude evitar pensar: a ver si va a venir todo de ahí. Fue pensarlo y pensar si lo que acababa de pensar era un refuerzo de la autoestima, vamos, un farde tonto, para que nos entendamos, o todo lo contrario. En los auriculares del iPod empezó a sonar el “Ave Maris Stella” de Busto y se repitió idéntico escalofrío en los mismos compases. Por las aceras la gente iba y venía con el comienzo del curso en la cabeza.