Instinto

Debe existir una sabiduría de los dedos, un instinto que les lleva a buscar el interruptor de la luz tanteando las teclas del piano. Y lo estoy comprobando de nuevo estos días cuando, sin motivo, he vuelto a tocar la tercera Partita de Bach. Pero muchas veces, con verdadero placer, minutos y minutos entregado a la delicia sonora y táctil de esta maravillosa suite en siete partes. Un placer sonoro y táctil, sí: pocas partituras ofrecen un recreo semejante al sentido del tacto y que además esté estrechamente vinculado a lo que se oye, de manera que uno, curado ya de estupideces academicistas del así se debe tocar, así no se debe tocar, se deja llevar por ese suave rubateo que los clavecinistas saben extraer de esta música, porque saben que está allí y que no hace falta ponerlo por añadidura. Uno de los prodigios de la música de Bach es que no requiere indicaciones porque se dice a sí misma. Sólo hay que escuchar, cosa que no hacemos siempre los músicos: escuchar.

Cuántas veces habré tocado esta obra, que es una obra fetiche para mí. Incalculables. La conocí a principios de 1985 al otro lado de la puerta del aula desde la que mi profesor de piano la ensayaba. Me quedé allí, escuchando. La Fantasía que abre la Partita me fascinó desde el primer momento, desde la primera audición; fue todo un impacto estético. 120 compases, todo un río de música, para elaborar una sencilla Invención a dos voces protagonizada en exclusiva por un tema simple que ahora está en la mano derecha, ahora en la izquierda en contrapunto invertible, ahora en secuencia larguísima descendiendo en peldaños tonales, ahora valiendose por sí mismo para efectuar el giro modulatorio y volver a exponerse de nuevo, mano derecha, mano izquierda. Una absoluta gozada.

Decía que debe existir algo parecido a una sabiduría de los dedos porque de ciento a viento vuelvo a ella y siempre el reencuentro es el principio accidentado puesto que de una vez a la siguiente mis dedos se han estropeado un poco más. Sin embargo, todavía hoy, no hace falta anotar una digitación, ni aislar un paisaje enrevesado para practicarlo hasta adecentarlo. Los dedos se las arreglan para reencontrarse con la totalidad de la Partita sobre la marcha. Hará falta una segunda ejecución, una tercera, no importa, mientras los sentidos disfrutan sin cansarse de esa música aunque al principio salga con interferencias, los dedos van buscando soluciones, desanudando lo que tengan que desanudar, adaptándose al medio, que es el mismo y a la vez es distinto. Los dedos piensan lo que tienen que pensar mientras los sentidos se dejan acunar por la Allemande, o por la Zarabanda y en un momento dado, ahí está, la Partita lista. Con otra digitación, vale, con un giro poco ortodoxo, de acuerdo, con un uso del pulgar que se diría que no es pulgar, en fin, con lo que sea, pero la Partita lista, una vez más. Y es un alivio. Y que siga así. ¿Buscarán los dedos la música en las teclas o la vierten sobre el teclado desde fuera?

10 pensamientos en “Instinto

  1. C.

    Qué suerte. Con lo preciosa que es…

    Ahora que lo pienso, tal vez a mí me pase lo mismo cuando se me ocurra coger el violín después de tanto tiempo… ¿Encontrarán los dedines de la mano izquierda el camino entre las notas de las complicadísimas melodías, ya que no espero que mi neurona se haya tomado la molestia de haber memorizado las notas? ¿Sonará o chirriará el arco en mi mano derecha, causando el habitual espanto de parientes y vecinos? ¿Y el futuro? ¿Conseguiré aprender el nuevo allegretto, en el que, summum de la dificultad, debo usar la cuerda re e incluso -horror- la sol? ¿Eres capaz de atisbar siquiera la dura realidad del cuarentón metido a aprendiz de suzuki a estas alturas de la vida???? ;P

  2. Rachel

    ¡¡Qué animada C. !! No te preocupes, seguro que tus dedos recuerdan el camino. Es curioso el mapa táctil que se crea en nuestras mentes ¿verdad?. Cuando pasa un tiempo en el que no he tocado lo que debiera el diapasón me da cierto “terror” pero si dejas que la música camine con las yemas… aparece.

    mmmm. Allegretto…. remi faaa# fala soool y más adelante el primer dedo salta a la cuerda Sol por un instante al encuentro de una nueva nota para después volver a la de Re y hacer equilibrios con el tres.

    miiii lala laaaa misol faaaa#

  3. arrebatos

    Siempre que leo estas tus recreaciones al piano, no lo puedo evitar, me entra una sana (pero inmensa) envidia por no ser capaz ni siquiera de entenderlo (aunque sí de imaginarlo).

  4. emejota Autor

    Arrebatos: piensa en lo sugerente que sería crear un repertorio de música imaginaria, o imaginada. Lo pensé en su día y por eso creo que escribo tan poca música (vale, sí, es una excusa como otra cualquiera)

    C. y Rachel: para hablar de violines os dejo a solas, igual hasta quedáis para dar alguna clase.

  5. C.

    ¡Ésa es, ésa es, vecina! Al final me puse ayer y ya la tengo casi domeñada, je, je, aunque, como preveía, no me he aprendido las notas, jo, que no sé qué me pasa pero ya no soy capaz de intentar memorizar ni eso ni los números de teléfono ni ya na de na. Y así no vale ¿no? Me he vuelto de un vago…
    (lo que yo necesito es una clase de aprender a dar la clase al retoño. ¿las das on line? ¿sí?)

  6. Rachel

    Ya siento la tardanza en contestar C. es lo que tienen las escapadas. Con un poco de paciencia seguro que lo dominas, las notas se pueden aprender con trucos, no es tan difícil, mejor sabérselas pero vamos….

    (uys, pues sería mi primera clase online pero todo es ponerse…. pero de método suzuki o de ayudar al retoño a parte del método?¿?¿? )

  7. C.

    Gracias por la respuesta, vecina -uy, esto me recuerda que pregunte a toni sobre un asunto y yo también me escapé de viaje….

    Es que con la memoria se me fue también la paciencia ;), pero intentaré ponerme seria con las notas, lo prometo.

    (de ayudar al retoño con el método, porque el profe me dijo: “hala, este verano, después de Perpetual motion, que aprenda el allegretto y la siguiente”, y yo: “?????”. Y en eso estoy, pero desde la ignorancia y la intuición, menudo cóctel. Me da que la clase así on line sería algo complicada… :)

  8. Rachel

    (un poco sí….. además depende de en qué necesite ayuda el retoño pero tengo el material de suzuki organizadito y explicado…no sé si eso ayudaría)

    Ánimo con las notas que sólo son siete :P

Deja un comentario: