Sismología

De pronto, llegan las 4 de la tarde y te sacude por dentro un terremoto con epicentro a las 12 del mediodía, aproximadamente. Y aún tiene que pasar un rato para descubrir que el origen de todo está en una palabra, una, cuyos ecos se remontaban a algún momento de finales de los 70. Así son las cosas. Si verdaderamente somos nuestra infancia, y así lo creo firmemente, somos el resultado de aquellos momentos felices pero también de aquellos terrores, los nocturnos y los diurnos. Hoy pasaban unos minutos de las 4 de la tarde cuando han llegado, en oleadas, de menos a más, las ondas sísmicas del terremoto de una palabra dicha al azar al mediodía que en realidad llegaba atravesando todos los medios días y los días enteros habidos desde que yo todavía llevaba pantalones cortos y los juegos del parque grabados en los rasguños de las rodillas. Luego me he acordado de aquella canción de Serrat, “Esos locos bajitos” y me he puesto a escucharla con la devoción acostumbrada, pero no tenía muy claro si para llorar un poco o para dejar de temblar.

6 pensamientos en “Sismología

  1. Iona

    increíble de lo que son capaces algunas palabras, y más si van acompañadas de música, y más si ésta es de los años setenta y nosotros nacimos en los sesenta y andábamos por ahí tan contentos, como si nada, sin saber la que se nos avecinaba…

  2. toni

    dicen que el secreto de la felicidad está en tener la abuela de colores. y eso, además de ser una verdad como un templo, lleva un poco de filosofía implícita, vestida de años setenta, cuando los pantalones cortos dejaban entrever las rodillas llenas de arañazos (qué imagen, emejota, qué imagen), con los ojos puestos en la barba que tienes que afeitarte y que piensas jo, ojalá pueda seguir divirtiéndome como antes, como ayer, como ahora.

  3. C.

    Qué curioso. A mí me ha llegado esta noche un recuerdo de hace más de veinte años, pero no más (por tanto, pasada la infancia, de adolescente total), y me ha dejado inquieta, con la urgencia de encontrar a una persona con la que me gustaría disculparme ahora, después de tanto tiempo. Vamos, como que me ha costado un montón dormirme. ¿Cómo crees que sentaría recibir un correo en el que otro pide perdón por una chorrada que ocurrió en la noche de los tiempos? Me tomaría por loca; no sé si voy a atreverme…

    Por otra parte, estos ataques de ponerme a bien con la humanidad por si acaso son un poco raros, no? ¿Formarán parte de la crisis esta de los cuarenta en la que veo que andamos varios?

    (Preciosa canción, la de Serrat)

  4. Iona

    ¿quién ha dicho crisis? si esto es la crisis de los cuarenta, bienvenida sea…, no sé qué hubiese sido de nosotros sin ella.
    Y que vuelva de vez en cuando (bueno, sólo de vez en cuando)

  5. emejota Autor

    Filosóficos estamos.

    (Yo he hecho eso que nombras, C. Pero igual me tomaron por loco, tampoco me importa)

    En mi caso particular, he tenido (estoy teniendo) la crisis de los cuarenta con algo de anticipación. Pero es que siempre he sido un chico precoz, desde aprender a leer a meter la pata. Espero que al llegar a los cuarenta el rollo psicosomático no me gaste una jugarreta y resulte que la paso de nuevo. Porque eso ya no.

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