Slendro

Hoy toca clase porque es viernes por la mañana, clase de verano, que en verano seguimos con el curso. Pero para hacerla más refrescante he recurrido a irnos de excursión (sin salir del pentagrama) por los seductores lugares de Bali y Java, con sus gamelanes y sus slendros, y todas esas cosas que hicieron que Debussy levantara la ceja cuando las conoció y escuchó en aquella Exposición Universal de París que mira que dio de sí, no como ahora, que lo que da al final es monumentos faraónicos que al cabo de tres meses no sirven para nada (arquitecto famoso dixit). Así que de eso va a ir la clase: de cómo Debussy sembró semillas de aquellas latitudes tropicales en los espacios del pentagrama. En qué obra. Pues hay dos para elegir. Según nos pille.

Los de Telefónica están un poco pesaditos entre slendro y slendro, porque en lo que llevan de mañana han enviado 4 correos electrónicos y 2 mensajes multimedia al móvil (que se suman a los de ayer) anunciando el bautizo del iPhone 3G. Que síiiii, dan ganas de contestarles. Pero estas empresas tienen voz y ningún oído, y eso es algo inquietante en lo que nadie parece reparar o al menos no mucho.

¿Me da tiempo a contar lo de la madrugada? Me da tiempo, sí. He soñado que la prótesis del anular de la mano izquiera hacía crack y eso me producía un momentáneo dolor agudo imaginario, lo suficiente como para despertarme. Lo que pasa es que al despertarme he visto que, efectivamente, tenía un dolor agudo ahí, con lo que deduzco que el crack ha debido producirse en realidad. Y así he estado un rato, desvelado y con dolor de dedo. Ahora sin embargo vuelvo a dudarlo, porque no me duele nada. Este trasvase entre sueños y vigilia y viceversa es tan inquietante como lo de que Telefónica, siendo una empresa de auricular, no tenga oídos.

Un pensamiento en “Slendro

  1. toni

    completamente de acuerdo con los edificios que luego se quedan como derruidos sin estarlo, como barcos fantasma en medio del Atlántico, como el estudiante de gafas de culo de vaso en el baile, sentado en una esquina, con su vaso de refresco en la mano, bebiéndolo a pequeños sorbos. y con lo de telefónica, una empresa que piensa que todos somos adictos a comprar cualquier cosa y que no tenemos ni voz ni voto, sólo cuenta corriente. cómo se puede hacer una empresa con un cachivache tan fantástico como el iphone y no hacer una campaña ni una distribución como Apple manda? (en todas las islas, más de un millón de habitantes, 75 aparatos). siendo telefónica. y lo del crack, tranquilo, a lo mejor sólo era que te habías dormido sobre ella y, claro, luego le cuesta despertar. como a todos a las seis y media. qué verano más raro, no?

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