Semifinal

Pues aquí, con el portátil en las rodillas, frente al televisor, a quince minutos de la semifinal. No me considero futbolero, tuve mi etapa, cierto, para ser más exactos dos etapas, una muy lejana, en la que veía con mi padre en la tele los goles en blanco y negro de Johann Cruyff y otra, posterior, en la que veía en la tele los (pocos) goles en color de Gary Lineker, alma carismática donde las haya que vino en un momento dulce al lugar equivocado. En resumidas cuentas: el Barcelona. El de Núñez quicir. Ahora que lo pienso (y me entrego a estos pensamientos para engañar los nervios del partido que empezará enseguida y porque no soporto a los de Cuatro, lo confieso, y confieso también que no sé la razón de no soportar a Cuatro cuando al principio me gustaba) pues, como iba diciendo, ahora que lo pienso, no sé dónde se quedó Maradona. ¿No es raro que no recuerde na-da del paso de Maradona por el Barça?

(anda que ya están en el túnel de vestuarios los jugadores, qué pinta de rusos los rusos, no?)

Lo de Maradona es como un pliegue raro en mi memoria, un vacío; paso de Cruyff a Lineker y no recuerdo nada del

(mira, ya están los de Cuatro con las porras y las leches)

astro argentino, que así se dice en el argot futbolístico, el astro argentino.

(suena el himno español, qué careto el de Torres, el de Villa, será la concentración del guerrero, será el canguelo, qué será)

Pues eso, que no me considero futbolero pero en casos así pues mira, aunque me pongo muy nervioso y miro todo el rato al reloj que está arriba a la izquierda de la pantalla y me muerdo las uñas

(suena el himno ruso, qué ruso es el himno ruso, no?)

y me entra una ansiedad que para qué. La calle se está quedando vacía y relampaguea aunque no llueve, allí sí está lloviendo y temen otro diluvio que deje sin señal, como pasó ayer cuando cayó el Centro de Comunicaciones de la cosa en Viena

(anda, la vicepresidenta, tiene cara de resignación, cosas del cargo tener que estar aquí, o sea, allí)

En fin, ya veremos a ver cómo queda la cosa. La del videoclub estaba que trinaba, ojalá que pierdan, decía con resentimiento comprensible. En cuanto al día de hoy, hay cosas para anotar y muy variadas, tanto que no sé si las pondría en “Asuntos propios”, como sería lo propio, o en “Varios”. Pero ahora no, que empieza el partido ya; de hecho acaba de hacerlo así que

5 pensamientos en “Semifinal

  1. toni

    uf, casi.
    vamos, vamos, vamos.
    no, por ahí no.
    sí, ahí está. qué grande.
    tranquilos.
    oulé, qué maestro.
    míralos, que majos.
    dibu-di-dibu-di-du.
    eso, eso.
    yupi!
    uff, qué descanso.
    (y eso que no me gusta el fútbol)

    como dice arrebatos, el domingo más.

  2. emejota Autor

    Lo dicho, arrebatos: es un misterio. Esos vídeos y lo de “estos son mis colores” acrecientan mi estupor. ¿Cómo es posible haber olvidado eso, tantas veces visto por méritos propios de lo que se ve??

    Ha valido la pena, sí, ha sido una gozada. El domingo más.

    (a mi tampoco especialmente, toni, pero reconoce que lo de ayer, la segunda parte, no la contratante, sino la del partido ;), era para quedarte con la boca abierta)

    Abrazos

  3. C.

    Que incluso servidora viera una parte de la segunda parte con cierto interés demuestra el poderío de los colores (de agfacolor).

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