Redes

Todo comenzó con una invitación por mail para entrar en Hi5, una más de las numerosas redes sociales que surgen como setas en internet aunque con distinto nombre. Me pilló en un día fácil e hice como en el anuncio aquel y se lo dije a mi vecina. Mi vecina, con buen juicio, duró poco en Hi5 a pesar de los intentos por convencerla con una doble estrategia: el socorrido no me abandones, tía, y la (hasta entonces) infalible llamada al morbo con la cosa de a ver quién nos sale por allí.

Pues nada, no hubo manera.

Entonces pasó una cosa muy curiosa: examiné la pantalla y lo que vi fue nada. Pero entonces empezó a llamar gente diciendo que quería que yo fuera su amigo y le di al botón de vale, de acuerdo, por qué no, más que nada para que no me llamaran misántropo, o borde. Ahora en la pantalla de Hi5 sigue sin haber nada y aunque nadie ha entrado a ella, oficialmente tengo más de cien amigos y amigas, desde Maylin hasta Onintze, desde Mikel hasta Ana pasando por Ignacios, Albertos, Naokos, Richards, Raisas, Tanias, Robertos, Paulas, en fin, un sin fin, y por si fuera poco y me sintiera solo me sugieren 87 amigos más, no 85 ni 90, justamente 87, entre los que se encuentran Borjas, Yasmines, Gondras, Antonios, Lulús, Álvaros, Jandros, Hildas, Leires, Mimosas, Rocíos y un largo etcétera.

Lo llamativo de un sitio como este es el (sin)sentido que adquiere aquí la palabra “amigo”: por lo visto, consiste en acumular nombres, sin más, sin interesar la persona que hay detrás, como el que colecciona cromos de la Liga de Fútbol, sabiendo que con cada nombre te llevas gratis la pandilla correspondiente; la parentela, vamos. La (in)utilidad principal del sitio es esa.

Por lo demás, resulta paradójico que entre este verdadero catálogo en continua expansión de rostros desconocidos, los tres únicos mensajes enviados a las tres personas que conozco de algo han caído en saco roto dado que al parecer no hay nadie al otro lado del aparato para responder mientras que ahora mismo hay seis personas a las que no conozco de nada y a las que importo aún menos que han solicitado que nos agreguemos mutuamente a la colección de amiguetes virtuales.

Todo esto cobra sentido aclarando que Hi5 es, básicamente, una red adolescente y se comporta como tal: importa lo grupal, agruparse, figurar, aparentar y poco más, dado que nadie dice nada: la comunicación parece un concepto desconocido. Todas los perfiles visitados al azar contienen en común vacío, nada. Otras redes, como Facebook, son básicamente adultas, allí sí que te encuentras a gente que te resulta próxima y donde se establece una comunicación verdadera. Otra cosa es el tema de la utilidad real del lugar puesto que muchas de las aplicaciones parecen más un juego del que te aburres a los dos minutos.

6 pensamientos en “Redes

  1. Marina's mom

    Pues a mí Facebook me ha permitido reecontrarme con viejos amigos a los que había perdido de vista, así que eso que hay que agradecer a la técnica, pero sí en estos sitios se acumulan amigos como cromos y una vez reestablecido el contacto sirven para poco más. No entro en Facebook para ponerme en contacto con ellos, simplemente les mando un mail y chao. Y a mí si alguien desconocido me pide ser su amigo… pues no, aún a riesgo de resultar un poco borde, yo paso…

  2. Crishu

    (Segundo intento de escribir)

    Jjejeje, yo alguna vez estuve registrada en H5 pero después de ver que no me servía para mucho, me borré.

    También probé el espacio messenger, que tengo medio abandonado por la moda del fotolog…

    La última moda es tuenti, que al menos me sirvió para encontrar a antiguas compañeras.

    Facebook no conozco :O

    Emejota, entonces lo siguiente será el Msn? al menos ahí sí que hay comunicación…

    Beso/abrazo

  3. emejota Autor

    (segundo intento?)

    Pues aún te queda el Simco, y el nosecuántos y el… Pero son variaciones sobre el mismo tema, crishu.

    (yo utilicé el Google Talk, que es un messenger donde no me sentía viejo…)

    C: ya, mujer, era por mirar un rato, el morbillo y tal.

    M´s mom: en realidad ni te considerarían como borde porque al minuto de enviarte la invitación junto a cincuenta más en un movimiento autómata de click ya no se acordarán de qué ni quién, seguramente.

  4. toni

    el otro día escuchaba una de esas tertulias de un poco de todo y un señor muy sabio (sé que es sabio porque llevaba más de media hora disertando sobre el estado del mundo, el congreso del PP y La elegancia del erizo, aún no había dicho ninguna tontería) dijo que los adolescentes lo que tendrían que hacer es dejar el móvil en casa y practicar más comunicación y más sexo. y me pareció un señor aún más sabio todavía. aún así, tiene cosas muy majas esto de las redes, porque puedes encontrarte con gente que vive en el Norte y que te acaba provocando unas ganas terribles de tomarte unas cañas con ellos y de que te inviten a bizcocho, incluso a escucharles hablar de música, aunque sea clásica. las otras redes, las de las listas de nombres con sitios virtuales me dan un poco de cosa, no sea que me pase como a los de existenZ. uy, qué miedo.
    (google talk? eso habrá que verlo)

  5. emejota Autor

    (bueno, igual hay que cambiar la bombillita verde por si está fundida, es que ha pasado tanto tiempo…)

    No em asustes, toni, que no he visto existenZ y para que pongas una zeta mayúscula la cosa tiene que ser de miedo :)

    Discrepo un poco con lo del hombre sabio porque si fuera realmente sabio sabría que no necesita recomendar a los adolescentes más sexo porque igual se le ríen por ingenuo, o igual explotan o igual se aburren, porque es sabido que muchos llegan a la adolescencia ya aburridos del asunto, vamos, que a los 13 la cosa ya no mola porque resulta vieja (creo que el margen de edad y del no-mole ronda ya por ahí). Va a resultar que los chavales se cansan enseguida hasta de usar el joystick, coño.

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