Remanso 6 junio, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios, MúsicaTal dÃa como ayer, hace unos años, unos aquà es uf, y uf es aquà veintitantos, di mi primer concierto. Solos el piano y yo durante un buen rato. Yo era un crÃo y vivà la preparación del evento como algo muy importante y luego el evento hecho un manojo de nervios. Creo que a la gente le parecÃa que este chico prometÃa algo pero la gente a veces se equivoca y no mucho tiempo después se acabó lo que se daba. Las prótesis, el fallo de las prótesis, las nuevas prótesis, etc, ya nos sabemos el rollo.
Pero el otro dÃa, buscando en un ordenador viejo unos archivos apareció un directorio, etiquetado como Schumann, que me hizo recordar de golpe algo que tenÃa olvidado por completo, y es que años después, después ya no es uf, pero casi casi, una vez restablecido de la primera operación en ambas manos, hecha la (dolorosa) rehabilitación y comprobado que tenÃa unas manos nuevas que ya respondÃan a mis deseos, siendo mis deseos decirle mentalmente al dedo Ãndice muévete, asÃ, y que respondiera, más o menos como antes, decidà aprovechar la cercanÃa de mi cumpleaños para regalar a los cercanos una grabación casera, un cd con temas de Schumann. ¿Por qué Schumann? Pues no lo sé, creo que porque encontré en él el remanso necesario después de unos tiempos muy turbulentos.
Entre Schumann y las prótesis era necesario algo, algo es aquà un piano digital Yamaha. Me costó lo mÃo encontrar el que necesitaba, yo probaba y probaba ante el estupor de los vendedores que decÃan: pero si la pulsación es la misma, y pensaban: se creerá este tÃo que esto es un Steinway o qué, hasta que el tacto, una tarde, en Madrid, dijo, “este”. Tocar en piano digital, sin embargo, tiene su sà y su no; para unas manos que tienen sus dificultades es una ayuda pero, por contra, carece de resonancia natural y de todas cosas que hacen que Schumann se sienta desubicado. No importa si es la única manera que te queda de hacerlo revivir y aún importa menos si consigues “decir”, no sé si me explico. Y la grabación que encontré el otro dÃa contiene varias pistas con otras tantas piezas, como la que voy a rescatar a continuación; la toma de sonido tiene un volumen bajo pero es que hoy en dÃa ya no podrÃa volver a tocarla. Eso la hace más especial para mÃ.
Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquÃ. También necesita tener activado Javascript en su navegador.
Comentarios»
impresionante, mi querido emejota. subo el volumen de los auriculares y me pierdo entre tus letras y las notas de Schumman. y el jefe pasa por detrás de mà y me ve leer un texto completamente ausente de la vorágine que supone una página como la que estamos haciendo. y luego me ve teclar, pensando y este qué hace ahora. pero no puede decir nada, porque ayer eran las dos de la mañana cuando nos Ãbamos y esta mañana las ocho cuando entrábamos, asà que no puede decir nada si paro tres minutos para decirte que has vuelto emocionarme y que, esta vez, lo has hecho un poco más de lo habitual, porque eres tú el que toca, aunque sea a un volumen bajo y con un piano eléctrico. pero mucho, eh? no vayas a pensar que ahora lo digo por decir. y no puedo sino felicitarte y quedarme con ganas de más y de tenerte aquà al lado para decir que sÃ, que mucho ánimo y muchas ganas y muchas sonrisas emocionadas. y que muchas gracias. pero muchas.
No hay de qué, toni, no sabes lo que me alegra haber conseguido proporcionarte un pequeño remanso, sobre todo hoy, con lo de las 2 de la mañana y las 8 de la mañana. Ya le vale al jefe. De verdad que me alegro mucho, toni, pero mucho. Un abrazo fuerte.
qué calladito te lo tenÃas :-o, queremos más queremos más ¿cuando me enseñas a tocar el piano?.
(qué bonito, de verdad)
Qué remanso más apacible y más conmovedor -en sà mismo, pero sobre todo porque es tuyo y por cómo lo has envuelto-. Dan ganas de quedarse en ese remanso toda la tarde. No es posible (¿o tal vez sÃ? -ya se ha quedado él conmigo-); pero gracias por dejarlo aquÃ, para que podamos volver.
Gracias por este pequeño pero inmenso regalo
Calladito no, Rachel, olvidadito. Ni me acordaba. Menos mal que los ordenadores tienen memoria, que si no… ¿Enseñar a tocar el piano? Cuando quieras: empezaremos por mi-sol-si, si quieres :P
(gracias)
Es Schumann, C. Que no era precisamente un remanso de paz el hombre pero no tenÃa la culpa. Lo que tuvo es mala suerte. Schumann es un maestro de lo miniaturesco al piano. Puedes volver cuando quieras. Gracias.
Marina´s: el regalo es el de Schumann, que dejó escritas estas cosas para que nos podamos expresar a través de ellas. Gracias a tà también.
suena genial
un saludo