Archivo por días: 14 mayo, 2008

Imprevistos

Recibí una invitación de la Universidad para dar una charla a los chavales y la invitación especificaba que el tema era libre y eso es un sueño para alguien como yo, persona polifónica, que te llamen para hablar de lo que quieras durante hora y media es como un sueño. Me tomé al pie de la letra el “de lo que quieras” y no pensaba hablar de música, sino de cine. No por nada sino por mucho: mucho apasionamiento. Pero este mediodía, justo cuando me sentaba a comer, han llamado del hospital para citarme a una prueba laaarga, lo escribo con tres aes porque son tres pruebas, una suite de pruebas en tres movimientos, justamente ese día, oye, también es casualidad; y el día es innegociable porque el médico que las solicitó lo hizo poniendo una equis en la casilla de Preferente. Un disgusto. Porque no quedan fechas en la universidad para cambiar la charla de día. Pero queda pendiente, ya está hablado; me encantaría hablarles a los chavales del lenguaje de las imágenes, que no de historia del cine, eso es distinto. A veces se me olvida que no soy yo el que marca el compás de mi vida.

Tocando a Mompou tampoco llevo el compás. En realidad no pienso en el compás. Esto viene porque la clase de esta mañana con Esther ha girado en torno a Mompou y no ha sido hasta hace unos minutos (y ahora es por la tarde) cuando me he acordado que tal día como hoy hace una jartá de años de la última vez que toqué como solista en público en un programa en el que aparecía el nombre de Mompou varias veces. Será la casualidad o el subconsciente, no lo sé, pero el caso es que el otro día, a mitad del ciclo Chopin en el que estamos inmersos, asomó una referencia a Mompou y quedamos en abrir un pequeño paréntesis el próximo día, meternos en él, y prestarle atención al compositor catalán. Y el próximo día, después de unos aplazamientos por cuestiones laborales de Esther, ha sido hoy.