Pi

Vida de Pi

Me da la sensación de que este pequeño libro al que mis manos han recurrido con el tacto una y otra vez en el transcurso de la disertación ha movido algunas emociones esta tarde. Pocas veces recuerdo que tras el aplauso se haya producido un silencio y una inmovilidad semejantes en el público, que te obligan a decir algo, no sé, habrá que salir, no?, o cosas semejantes, porque lo has dicho todo y ya no te queda dentro más, sólo la sensación de que lo ocurrido en esa sala allí debe quedarse, lo que nos convierte en compañeros y cómplices en esta travesía a través del océano de palabras que es, al mismo tiempo, espejo donde todos, más o menos, nos reconocemos cuando nos damos cuenta de qué va la cosa en realidad.

Ahora queda una íntima satisfacción por lo realizado y la necesidad de descansar, de desconectar. Al punto de la mañana hay que subir a la cuarta planta del hospital, la misma que la de la película, donde hay gente a la que le ocurre lo mismo que en la película; a mí me van a quitar sangre y me pregunto si con en esa sangre se irán cansancios raros como el de esta tarde, cuando Richard Parker miraba fijamente desde el fondo del pasillo de la sala sin que lo supiera nadie poniéndomelo un poco difícil. Lo ha venido poniendo difícil todo este tiempo, pero yo lo he intentado solucionar hoy poniendo la mano sobre el libro, acaricíando sus páginas como si fuera algo tranquilizador o familiar, o un asidero, y hablando despacio y con un tono de voz más bien bajo. Y me alegro de haber podido ganarle este pulso a ese bichejo insolente.

(Gracias de nuevo por el reportaje, sanvani)

4 pensamientos en “Pi

  1. Rachel

    Remorverlas las ha removido, y nos hemos dejado mecer por las olas de tus palabras y hemos pensado en Richard Parker, lo hemos buscado, visto sentido, nos has hecho sonreir, pensar, disfrutar…

    Me alegro de que aunque haya asomado la cabeza por la puerta hayas logrado marcar tu territotio.

  2. toni

    sabes?, echo de menos tener más tiempo para leer. porque el cansancio puede conmigo y con mis pupilas hacia medianoche y luego, a las seis y media, el reloj decide que ya es hora de que te levantes, maldita sea, qu evas a llegar tarde. porque Pi y Richard Parker han echo acto de aparición esta semana en mi vida y en mis noches, y creo que van a dejar una huella extraña, pero una huella al fin y al cabo. de momento, sigo con los ojos abiertos y con ganas de que llegue la noche. o el jueves, que nos espera Formentera y las páginas tranquilizadoras. encontraremos también a alguien un poco más allá?

  3. C.

    No hay modo de que el libro remueva las emociones de quien no lo ha leído si tú no transformas tu experiencia vital y lectora en palabras capaces de conmover, así que en este caso el mérito es del entreverado entre la creatividad de Martel y la de Emejota.
    Lo que lamento es no haber sido testigo de ese mano a mano. Lo demás, me alegra ya sabes cuánto.

    A descansar.

    (qué bonita foto)

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