Cuestionario 16 abril, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propiosEl correo sigue dando sorpresas. Estaba hace un rato en las costas del libro de Pi (“Vida de Pi” es un libro que tiene una parte de costa y otra de océano) cuando me ha llegado el mail de un periodista solicitándo que responda a cuatro preguntas sobre la conferencia del otro dÃa en la universidad. Dice que es para la edición del domingo, que es una sección didáctica que se llama “4 preguntas a…” y que las respuestas no pueden pasar de 190 palabras. Un cuestionario haiku, he pensado. Los Mecano cantaban aquello de 50 palabras, 60 palabras o 100 pero en una canción es distinto. Al final del mail venÃa un número de teléfono. Le he llamado.
Han sobrado muchas de esas 190 palabras para abrirme paso entre la redacción (le paso, un momento) llegar a su despacho y ponerme en comunicación con él y decirle que, paradojas de la vida, para el cuestionario sà que me iban a hacer falta unas cuantas más, igual si redondeamos a 200, mejor. Él ha reconocido que, en realidad, al final se quedan en menos de 190 lo cual significa que las respuestas encogen un poco una vez puestas al aire pero también ha dicho que si son más, la gente no las lee. Tiene razón. No sólo nos falta tiempo sino que, además, cada vez somos más impacientes. De todas formas, para algunas preguntas la parte proporcional de 190 palabras es al mismo tiempo mucho y poco, por ejemplo, para la segunda pregunta del cuestionario: ¿qué es el duende? Primera respuesta que me ha venido a la cabeza: uf.
Comentarios»
y bien? qué es el duende? a mi no me importa que tenga más de ciento noventa palabras. es más, lo agradeceré.
(que me gusta mucho cuando explicas cosas de música)
Madre, qué ajetreo de vida te traes últimamente. Y ya sabes: del Diario a la feeeeeim! aiguanalivforeeeveeeer!
toni: yo entendà que el duende es una cosa mu negra mu negra y mu jonda mu jonda que se saca de la entraña a base de cazalla (¿algo asÃ, no, emejota? ;)
Abrazo
Bueno, lo de la cazalla creo que no es obligatorio pero sÃ, más o menos por ahà va la cosa :)
Pero la cosa en sà no se puede explicar con palabras, toni, es una de las jugarretas del duende, que por algo le llaman asÃ, va y viene, aparece cuando le da gana, lo puedes sentir pero no lo puedes decir. Un cantaor de la época dijo que “todo lo que tiene sonidos negros tiene duende”. Lorca se preguntó dónde está el duende y hablo de “un aire mental (…) con olor a saliva de niño, de hierba machacada y velo de medusa que anuncia el constante bautizo de las cosas nuevas”. Es lo más cercano que se ha dicho nunca al respecto, resultando tan lejano.
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