Defrag

Pues al final no fuí a Bilbao. Después de una semana movidita, la perspectiva de tener que levantarme a las 7 de la mañana el sábado para pegarme cuatro horas de autobús sabiendo, además, que los vecinos van en quince días y me hacen un sitio en su coche fue suficiente para que mi cuerpo dijera tranquilidad, fin de semana de tranquilidad. Y así ha sido. Ni móvil, ni fijo, ni mail. Ahora, domingo por la noche, empiezo a conectarme de nuevo. Esta semana hay cosas pero entre ellas he decidido que me voy a dedicar al blog. Más. Más que nada porque hay cosas pendientes, unas fruto de la reflexión del fin de semana, otras esperando a que pasaran las últimas actividades laborales, concretamente su preparación, porque las actividades en sí pues mira, apenas ocupan espacio, pero la correspondiente preparación consume mucha memoria, de la mía, y muchos recursos, los míos también. De ahí el defrag de este fin de semana y listos para empezar nuevos proyectos. Pero también lo del blog, que si no hay cosas que se pierden y algunas no importa pero otras me gustaría encontrármelas un día, dentro de mucho tiempo, tirando de archivo, para decir, anda, mira, si ya no me acordaba.

2 pensamientos en “Defrag

  1. toni

    es bueno, casi mágico, hacer un defrag durante unos días. pero no sólo fíciso. también mental y de emociones que perturban la paz neuronal. dejar que las emociones que fluyen sean sólo las cotidianas, con las que uno siente porque las necesita y las necesita precisamente porque hace tiempo que no las siente. están ahí, pero siempre están manchadas de alguna cosa, de una cuerda demasiado tensa para que esté afinada. el problema es que, para hacerlo, es necesario comprender que lo que hay que hacer es no tocar. durante un fin de semana, por supuesto, que no hay que perder las buenas, y necesarias para la alimentación, costumbres.

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