Encargo 26 marzo, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 2 comentarios , trackbackEn 1922, Manuel de Falla, Federico GarcÃa Lorca y otros artistas de la época organizaron en Granada un Certamen de Cante Jondo que pretendÃa recuperar la esencia del cante buscando entre los pueblos y las aldeas a las voces que lo mantenÃan vivo e intacto. Ese es el punto de partida del encargo de una conferencia que me propuso la Universidad de Navarra para incluirla en la programación de una próximas Jornadas sobre Cante Jondo. En un primer momento, cuando me lo dijeron me quedé asÃ
(“asÔ es con la boca abierta de asombro)
porque, sin duda, se trataba del encargo más pintoresco que me habÃan hecho nunca. Pero enseguida le vi posibilidades y dije que sÃ. Y ahora, metido en harina porque la cosa es para el dÃa 8 de Abril aguas mil, no me arrepiento nada, pero nada de nada. Igual se arrepienten ellos con el resultado, vete a saber, pero yo no, en absoluto, porque lo que empezó siendo algo que te hace decir uff o ahora qué hago o dónde me he metido se ha convertido en algo apasionante por el material, por las conexiones, por las posibilidades. Por todo, en realidad. Revisando los textos que se pronunciaron en las vÃsperas de aquel certamen aparece el duende lorquiano y la mala leche de Falla. El primero era un pedagogo asombroso, cada frase que pronunció, recogida en transcripción, también te deja asÃ
(ya sabemos qué quiere decir asÃ)
El segundo es más, cómo decirlo, seco, pero conviene añadir enseguida que a eso contribuye que don Manuel escribÃa esas lÃneas con los bemoles hinchados y cargaba con la gente bien de la sociedad que se empeñaba en ver mal al cante. Mientras Falla esgrimÃa argumentos para convencer de la conveniencia de la celebración del certamen y disparaba algún que otro dardo, Lorca se levantaba de la silla, se acercaba al gramófono, colocaba en él uno de aquellos discos de 78 revoluciones, tan duros y resistentes, por algo se les llamaba discos de piedra, y decÃa vamos a evocar al duende en la luna negra del disco. Y sólo con leer esa imagen poética, que él decÃa fuera de guión, te quedas asÃ
(me quedo asà muchas veces estos dÃas)
Pero lo que hace el encargo verdaderamente atractivo para un músico que contempla esa música desde fuera es la comparativa, el asombro ante el exotismo de aquello que el pentagrama es incapaz de atrapar y la consiguiente pregunta ¿por qué no? y las respuestas, que son plurales. Además, al fin y al cabo, el encargo también traÃa eso consigo: la visión desde este lado de la música. El asunto tiene mucha tela que cortar, quién me lo iba a decir, de tal manera que he tenido que poner en marcha un plan de trabajo disciplinado que, cosa increÃble, está funcionando. Espero seguir asà hasta que esté terminado.
Post-It 26 marzo, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 3 comentarios , trackbackFelicitar a Peter por su cumpleaños, no vaya a ser que se me vuelva a olvidar.