Cambio 31 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 8 comentariosDebo estar haciéndome viejo.
Dicen que el cambio horario lo notan sobre todo los niños y los ancianos y yo esta mañana me he despertado a las siete menos cuarto con la radio puesta a todo meter en la cabeza y ya no ha habido manera. La tranquilidad de las últimas semanas -bendita última pastillita- se ha esfumado de par de lunes y el TAG ha pisado el acelerador. Ahora lo llaman así, TAG. Es que lo mío es raro, porque lo normal es que los pacientes que tienen algo vayan al médico y que su algo vaya a mejor o a peor. Sin embargo, lo mío siempre está ahí, igualico, pero son los médicos los que le cambian la etiqueta y cuando lo llaman ciclotimia te convencen de que te pasa eso y de que eres así y cuando llegas a creértelo lo cambian. Lo último es TAG, que quiere decir Trastorno de Ansiedad Generalizada, cortesía por efecto secundario de los anti-TNF. El sufrimiento se resume en siglas. Yo prefería el TANG de naranja al TAG, qué cosa es el lenguaje, una consonante te cambia un refresco por una leche, pero gorda. Pero así vienen las cosas.
A las siete menos cuarto de la mañana mi cabeza estaba tan fresca y he saltado de la cama como con ánimo de conquistador. De qué. De nada, es un decir o, más bien (más mal) un estar (un malestar). Luego la pastillita va poniendo las cosas en orden pero ya te deja el día asincopado, como si hubiera salido raro. En estos casos, si fuera posible, uno cambiaría el día, oiga, me da otro lunes, es que este ha salido arrugado. Pero no se puede. O lo planchas tú o nada. Esta mañana tenía que sentarme para seguir las aventuras de la “Niña de los Peines” y compañía pero no, lo he dejado para la tarde. En su lugar me he ido a cortarme el pelo.
Llevo treintaycuatro años (¿treintaycuatro o treintaicuatro?) cortándome el pelo en la misma peluquería y me lo corta el mismo peluquero. Hablamos poco; él porque se ensimisma en lo suyo; yo porque me ensimismo en mí mismo. Pero hoy el peluquero ha decidido hacerme partícipe de su ensimismamiento y hemos entablado conversación. Al fin. El tema: la muerte. Yo hacía tac tac con el pie disimuladamente como diciendo anda con el tema. Porque me aterroriza. De un tiempo a esta parte me aterroriza, creo que no somos conscientes de lo que realmente supone que te puedes morir, que un día te vas a morir, y por eso cada muerte que sucede a mi alrededor, que no sé qué pasa que se muere todo el mundo últimamente, me sobrecoge. Durante la “Cena a las ocho” de George Cukor hay una vieja dama de la escena que le dice a una joven dama de la escena: lo peor de la muerte es que es definitiva. La primera vez que oí eso le di a la pausa del dvd y le dije a Cukor: que tengas tú que decirme esto y no Bergman tiene bemoles. Del resto de la película me acuerdo poco.
En fin. Espero que todo este episodio haya sido debido a un jet-lag de andar por casa, una cuestión de reajuste y a la tarde las palabras de Lorca volverán a vibrar de esa forma tan increíble en el papel, que esa fue la cualidad primera de este poeta enduendado hasta la médula: estremecer.
Paisaje 30 March, 2008
Escrito por emejota en : Varios , 1 comentarioLa tarde está tendida
a lo largo del río.
Y un rubor de manzana
tiembla en los tejadillos.
Federico García Lorca
Parodia 28 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Libros , 6 comentarios
Me he regalado el último libro de Eduardo Mendoza, recién salido de la imprenta, porque lo esperaba con ilusión y así me compensa el disgusto que me he llevado de par de mañana cuando me he enterado del cambio horario, que ya cae este fin de semana. Ya, ya sé, si todos los disgustos fueran así, pero es una forma de hablar. Lo del horario de verano es una cosa que pronunciada por un locutor de radio y escuchada por primera vez sobrecoge un poco y hasta un bastante, porque de un plumazo se va el escenario en el que transcurre el horario de invierno que tiene algo de refugio y de tiempo disponible para estar con uno mismo y dentro de uno mismo. Porque ahora la luz empieza a invadir las horas de la tarde que encendían las farolas, luz por luz, y el aire olerá a cesped y llegará el tiempo de las camisetas de manga corta. Y al final te acostumbras, cierto, pero resulta que este año el cambio me pilla con un cierto conflicto con el tiempo y es que esa sensación que empiezo a tener en septiembre de que tendré tiempo para lo que quiero leer, ver y pensar desaparece por estas fechas y este año la cosa se agrava porque llevo dándole vueltas a que no sé qué pasa con el tiempo, que se escurre, que no lo encuentro, que a saber dónde se mete. Y me agobio.
La curiosidad es muy caprichosa y quiere leer y ver. Y lo leería y lo vería todo. Pero no se puede. Y esa obviedad de repente un día me agobió. La primera vez fue en la FNAC, una reseña había abierto el apetito a la curiosidad, se había publicado la edición íntegra de “El hombre sin atributos” de Robert Musil y de pronto la vista se posó en dos tochos milenarios (milenarios de páginas) muy cerca de otro tocho milenario e igualmente apetecible como era la edición íntegra de los “Ensayos” de Montaigne, el hombre que se encerró en la torre de su castillo para escribir con toda tranquilidad teniendo todo el tiempo del mundo. Y sonó algo parecido a un tic tac, tic tac en mi cabeza y ni lo uno ni lo otro, ni Musil ni Montaigne. Eso es lo que pasó.
La segunda vez que me agobió el descubrimiento de que el tiempo es engañoso porque parece que se queda para estar con nosotros y es mentira y además no dura para siempre, fue en otra planta en el mismo establecimiento y en un día distinto. Me ví ante una estantería de tropecientos metros de largo y unos tres de alto llena, repleta, de cajitas de series de televisión, cada una de ellas ordenadas por temporadas y cada temporada con sus episodios ordenados. Y pasó lo mismo. En invierno parece que hay más tiempo para poder llegar a la página 623 de Musil o al episodio vigésimo primero de la temporada segunda de “Mujeres desesperadas”, que mis gustos son más extensos que las estanterías largas de la FNAC. Pero ahora, para empezar, quitan una hora de la noche de mañana, eso ya fastidia un poco, y luego el tiempo dejará de acompañar para semejantes cosas. O eso es lo que me parece ahora, que ya se sabe que cuando uno está en crisis pues se obceca.
Por eso la noticia del último libro de Mendoza, gamberro (el libro, bueno, y él también) divertido, irónico, en fin, ya sabemos cómo es un libro de Mendoza cuando se pone en ese plan, ha sido bienvenida. Lo que pasa que ya estamos en lo mismo. Cuándo leerlo. Porque Mendoza se incorpora a la lista de asuntos pendientes. En fin. Esta vez parece ser que la cosa tiene un poso paródico hacia esa literatura que ha venido floreciendo en los últimos tiempos sobre códigos y secretos y evangelios secretos y codificados y tal. Eso dicen. Pero el caso es que en el siglo I de nuestra era, Pomponio Flato (nombre muy a lo Mendoza) viaja por los confines del Imperio romano en busca de unas aguas de efectos portentosos pero el azar y la mala suerte lo llevan a Nazaret donde el carpintero del pueblo va a ser ejecutado por haber sido hallado culpable de un brutal asesinato. Muy a su pesar, Pomponio se verá metido en la solución del crimen contratado por el hijo del carpintero, niño candoroso y singular.
Lo de “El misterio de la cripta embrujada” y “El laberinto de las aceitunas” me hizo llorar de carcajadas cuando el tiempo duraba más, tanto que ni importaba. Tanto que ni pasaba de largo.
Memorial 27 March, 2008
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Rafael Azcona, grande.
Encargo 26 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 2 comentariosEn 1922, Manuel de Falla, Federico García Lorca y otros artistas de la época organizaron en Granada un Certamen de Cante Jondo que pretendía recuperar la esencia del cante buscando entre los pueblos y las aldeas a las voces que lo mantenían vivo e intacto. Ese es el punto de partida del encargo de una conferencia que me propuso la Universidad de Navarra para incluirla en la programación de una próximas Jornadas sobre Cante Jondo. En un primer momento, cuando me lo dijeron me quedé así
(”así” es con la boca abierta de asombro)
porque, sin duda, se trataba del encargo más pintoresco que me habían hecho nunca. Pero enseguida le vi posibilidades y dije que sí. Y ahora, metido en harina porque la cosa es para el día 8 de Abril aguas mil, no me arrepiento nada, pero nada de nada. Igual se arrepienten ellos con el resultado, vete a saber, pero yo no, en absoluto, porque lo que empezó siendo algo que te hace decir uff o ahora qué hago o dónde me he metido se ha convertido en algo apasionante por el material, por las conexiones, por las posibilidades. Por todo, en realidad. Revisando los textos que se pronunciaron en las vísperas de aquel certamen aparece el duende lorquiano y la mala leche de Falla. El primero era un pedagogo asombroso, cada frase que pronunció, recogida en transcripción, también te deja así
(ya sabemos qué quiere decir así)
El segundo es más, cómo decirlo, seco, pero conviene añadir enseguida que a eso contribuye que don Manuel escribía esas líneas con los bemoles hinchados y cargaba con la gente bien de la sociedad que se empeñaba en ver mal al cante. Mientras Falla esgrimía argumentos para convencer de la conveniencia de la celebración del certamen y disparaba algún que otro dardo, Lorca se levantaba de la silla, se acercaba al gramófono, colocaba en él uno de aquellos discos de 78 revoluciones, tan duros y resistentes, por algo se les llamaba discos de piedra, y decía vamos a evocar al duende en la luna negra del disco. Y sólo con leer esa imagen poética, que él decía fuera de guión, te quedas así
(me quedo así muchas veces estos días)
Pero lo que hace el encargo verdaderamente atractivo para un músico que contempla esa música desde fuera es la comparativa, el asombro ante el exotismo de aquello que el pentagrama es incapaz de atrapar y la consiguiente pregunta ¿por qué no? y las respuestas, que son plurales. Además, al fin y al cabo, el encargo también traía eso consigo: la visión desde este lado de la música. El asunto tiene mucha tela que cortar, quién me lo iba a decir, de tal manera que he tenido que poner en marcha un plan de trabajo disciplinado que, cosa increíble, está funcionando. Espero seguir así hasta que esté terminado.
Post-It 26 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 3 comentariosFelicitar a Peter por su cumpleaños, no vaya a ser que se me vuelva a olvidar.
Boicot 25 March, 2008
Escrito por emejota en : Varios , Añade un comentarioA la hora de la merienda me he asomado un rato a La Ventana de la SER y en ese momento el periodista le preguntaba a una gimnasta su opinión acerca del posible boicot a las Olimpiadas como gesto de protesta por la podredumbre gubernamental china. La gimnasta ha empezado tibia pero enseguida ha ido calentando músculos y al final ha dicho entre risas que se dejen de tonterías porque ella lo que quiere es traerse una medalla. Debe ser eso el espíritu deportivo.
Album 24 March, 2008
Escrito por emejota en : Album, Cine , 8 comentarios



Tempo. Uno de los primores de “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford” (2007) es su tempo. Los demás van al compás de esta elegía magnética y preciosa de cuya partitura se extraen motivos más que sobrados para dedicarles un post en algún momento, un día de estos.
Angel 23 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 3 comentariosHoy ha sido el día del Ángel, que es una tradición local que se sigue haciendo como hace siglos y que consiste en suspender rudimentariamente de una cuerda a un chaval vestido horrorosamente con alas como de azúcar y deslizarlo por una soga mientras hace así y así con los brazos, como si nadara en el éter, y llega hasta la estatua de la Virgen, le quita el velo negro de luto y le chilla a pleno pulmón Alégrate María Porque Tu Hijo Ha Resucitado y entonces suena, no recuerdo bien, el Aleluya de Haendel o el himno nacional, que yo esto no lo veo desde 1977 aproximadamente cuando lo veía desde el balcón de la casa de una abuela que se murió hace veinte años y que estaba enamorada de Paquirri y se leía el Hola! de arriba abajo porque tenía glamour, no como el Pronto, esa revistilla que en portada traía unos titulares sensacionalistas alertando sobre algo que luego por dentro era otra cosa.
Pero estábamos en lo del Ángel, que no acaba aquí la cosa, porque la ceremonía tenía y tiene un elemento añadido de expectación, a saber: una vez quitado el velo de luto a la Virgen y haberse desgañitado, el Ángel tiene que echárselo al hombro y, por lo visto, el velo tiene que dar en la diana del hombro; es algo así como un pasaje difícil que todo el mundo espera a ver cómo lo ejecuta el virtuoso, si sale victorioso o no, si habrá que torcer el gesto y decir mecachis o si habrá que aplaudir. Luego el Ángel retorna al cielo volviendo sobre los pasos de la soga y sobre las cabezas de la gente y moviendo así y así los bracitos otra vez pero marcha atrás, como en el CinExin y finalmente llega al mismo cielo del que había bajado, un templete de cartón con una ilustración gráfica de nubes y vapores celestiales de lo más kitsch. Luego el Ángel sale andando en procesión y lo llevan a comulgar y la gente se va al campo a asar unas costillas. Y todos tan contentos.
Sí, lo sé, soy un desarraigado. No me conecta nada con esta tierra pero juro que no tengo la culpa. Vivo una especie de exilio interior mirando estas cosas a distancia aunque las respeto, de verdad, y hasta comprendo el componente emocional de estas celebraciones, cómo no lo voy a comprender, pero asumo que la descripción anterior herirá susceptibilidades en ese grupo local de personas que se encuentra contigo por la calle y sabes que te leen pero nunca lo confesarán, lo que pasa que se les escapa alguna cosa y te dices por dentro, mmm, eso lo he puesto en el blog y lo sé porque le puse algo de literatura a la sosa realidad, pero por fuera te haces el tonto. Y alguna de estas personas conectará con la ironía y otras no, que de todo hay como es natural, pero tratándose de tradiciones locales no hay ironía que valga y estarán de uñas pensando escribir alguna diatriba anónima apelando por la reinstauración del destierro. Si lo sabré yo.
Los ángeles no tienen sexo menos en esta ciudad, que durante siglos han sido del sexo masculino menos hoy, cosa histórica y para algunos, hasta histérica. El cavernario clan de machistas redomados, por ejemplo, a buen seguro habrá sacado humo por las orejas pero no dicen nada para que no se note que viven a la derecha del siglo XIII. Federico García Lorca, que tampoco caerá en gracia en este clan pero en esta ocasión igual lo dicen jactanciosos porque queda macho, distinguía genialmente entre la musa, el ángel y el duende y resulta que el ángel de hoy tenía duende, mira por dónde, al menos lo parecía cuando ha salido en el Telediario.
Por lo demás, hoy hacía un clima siberiano, lo que no ha minado el ánimo de los ciudadanos de aquí de toda la vida para hacer lo que se hace este día como Dios manda: ir al campo a asar las costillas. Yo he pasado el día con la abuela, que estaba sentada al lado de la ventana donde ve pasar a la gente y de vez en cuando le da al mando de la manta eléctrica, click, para calentarse la espalda. El click suena lento en las manos tranquilas de la abuela.
Estación 22 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 2 comentariosEl blog ha estado caído unas horas. No sé cuántas pero bastantes. Era una caída anunciada, todo sea dicho. Lo anunció hace días el servidor mediante un comunicado en el que decía que servidor iba a estar unas horas fuera, no tenía muy claro cuántas pero podían ser hasta 12 y que por eso lo avisaba con tiempo y que sería el día 21, conmemoración del 323 aniversario del nacimiento de Bach y octavo de la muerte de nuestro gato. Y también día estipulado por el calendario para dar comienzo a la Primavera aunque quién lo diría con este temporal polar. Que conste que yo tan contento, sabida es mi inclinación hacia lo invernal que no a lo infernal de los calores. Ha llamado hace unos minutos mi abuela para decir lo que dice en estos casos: viene el aire de nieves. Y tanto que viene, porque esta tarde, a primera hora, volviendo de Pamplona, ya se veía nieve en las montañas de alrededor y aquí cerca, en ese misterio geológico asombroso que es el Moncayo, debe estar cayendo una que no pega con la fecha, como tampoco pegaba con las fechas anteriores las temperaturas cálidas que hemos tenido.
Consideraciones climáticas aparte, el blog ha estado caído pero yo no: he alternado el teclado del piano con este que tiene letras y números y signos que nunca utilizo, ahora que lo pienso, como $, |, ¼, ¬, §, es curiosa esta parte inédita del teclado que no utilizas nunca pulses lo que pulses. De pulsaciones va la cosa porque estoy metido en dos nuevos proyectos. Uno requiere del teclado de allá (allá es el piano) y otro del de aquí. Así que al pie del cañón.
Clamor 21 March, 2008
Escrito por emejota en : Música , 1 comentario“¡Crucifícalo!”, Johann Sebastian Bach, “Pasión según San Juan” BWV 245.
Tölzer Knabenchor. Nikolaus Harnoncourt. Grabación de 1985. Una gozada.
Suspendit 19 March, 2008
Escrito por emejota en : Análisis, Música , 1 comentarioHoy he aprovechado la clase con Esther para proponerle asomarnos a dos de los “Responsorios de Semana Santa” de Tomás Luis de Victoria: el “Amicus meus” y el “Tanquam ad latronem”. Podían haber sido otros, podían haber sido todos, son inagotables las maravillas que encierra esta música que brota prodigiosamente del texto. E inevitablemente he recordado un instante que recogí en su día aquí y que me sigue pareciendo precioso por la manera con la que Victoria pone la escritura contrapuntística al servicio del texto. Sucede en el “Amicus meus”. El texto dice así:
“Aquél a quien yo bese, ese es; prendedle.
Esa fue la maldita señal,
cometió asesinato con un beso.
El desgraciado rechazó el precio de la sangre
y finalmente se ahorcó”.
Las intenciones de Victoria giran alrededor del último verso:
“et in fine laqueo se suspendit”
Vamos a echar un vistazo a la partitura para ver la manera en que la música subraya este momento tan dramático:

Los cuatro pentagramas representan las cuatro voces del conjunto coral. Observemos lo que ocurre en el tercero, en la voz de los tenores, concretamente en el penúltimo compás. Victoria les obliga a efectuar un salto abrupto, un cambio de registro hacia la región de los agudos y desde las alturas suspende en el vacío la última nota tras desplazarla hacia adelante con respecto a sus compañeras. De esta manera consigue ilustrar gráficamente la imagen del ahorcamiento. El desplazamiento lo consigue prolongando la penúltima nota mediante la figura contrapuntística del retardo. El retardo prolonga una nota que en origen era consonante e invade momentáneamente un territorio que no le pertenece convirtiéndose en disonancia. Un retardo, por tanto, genera una tensión que exige una pronta resolución. Aquí, dicha resolución llega con la nota que acompaña a la sílaba -dit y que no suena simultáneamente con sus compañeras.
El efecto es doblemente dramático: lo es desde el punto de vista sonoro, por la tensión que origina ese retardo y porque se produce en la región de los agudos (una manera de enfatizar el efecto), y lo es también desde el punto de vista literal, el gráfico. Tanto los ojos como los oídos ven ese “suspendit”. Y se sobrecogen.
Click para escuchar. Mp3, 180 k.
Comedia 17 March, 2008
Escrito por emejota en : Cine , 4 comentariosQuine. ¿Quién? Quine, Richard Quine. Podría pasarme siglos viendo “Me enamoré de una bruja” (”Bell, book and candle”, 1958) y revisar con cierta frecuencia, como hice ayer por la noche, “Un cadillac de oro macizo”, (el título original en este caso es bastante similar, 1956). Me fascina la comedia norteamericana de los 50 que tiene como fondo a Nueva York y que casi siempre transcurre en un rascacielos de oficinas aprovechando para hacer una sátira del mundo de las grandes empresas y los negocios. Si además de lo anterior incluye en el lote a Tony Randall es posible que la cosa roce la perfección. Lo que me pasa en estas películas es que entro en la trama y atiendo a lo que dicen los personajes pero a ratos miro hacia un lado o por las ventanas o al fondo de esas transitadas avenidas y me atrae sobremanera lo que hay allí, la atmósfera y la estética de la época, el tiempo atrapado en el fotograma y convertido en un directo perpetuo. Luego vuelvo a hacerles caso a los personajes, que suben y bajan por los ascensores y caminan apresurados por los pasillos de esas oficinas sofisticadas hablando de forma igualmente apresurada. Me encanta.

Ese Nueva York insólitamente solitario y espectral de niebla gris a muchos grados bajo cero que envuelve a Kim Novak y a James Stewart en la azotea de un rascacielos en un amanecer de Navidad no es nada apresurado pero porque es fiesta y por lo del hechizo, el de la Novak, maravillosa bruja con gato y escoba; tal es el hechizo que hasta a mí me hipnotiza. En esta película tampoco sale Tony Randall pero Elsa Lanchester y Jack Lemmon se quitan la nieve de las hombreras y el frío del cuerpo ante el fuego en un cuarto de estar en technicolor en el que te quedarías mucho rato.
(Tony Randall sale en aquella otra película de los publicitarios que lanzan las galletas de colores. Y si no sale, debería)

Volviendo a Quine, compré el otro día “Un cadillac de oro macizo”, en blanco y negro hasta el último plano para que el dorado del cadillac se vea en colorín y ayer la ví con la sonrisa puesta. Los tiempos, el ritmo, las planificaciones, qué bien manejaban esas gentes los engranajes de la comedia. La película estaba a la venta como novedad sospechosamente rebajada y cuando le quité el envoltorio dije ajá. Es incomprensible que a estas alturas un sello como Columbia-Sony lance una película sin subtítulos en español (únicamente en portugués) y que el formato panorámico lo inserte en los 4:3 y no lo expanda en 16:9 como corresponde. Hace unos años, cuando Columbia era Columbia a secas sin Sony, apareció “Me enamoré de una bruja” subtitulada en español y de propina en la friolera de 20 idiomas más, incluyendo el hindú, el griego y el danés por si alguien quería practicar gramáticas exóticas entre gag y gag, y el formato panorámico lucía digno de ese nombre. Así que mucho Blu-Ray pero a ver si Sony no desatiende lo analógico, un respeto.
Adaptación 16 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Música , 2 comentariosEstoy en el periodo de adaptación de una nueva medicación. Los médicos esperaron a que pasara la charla del otro día para iniciar este nuevo tratamiento porque los primeros días son bastante regulares, después ya no. Efectivamente, los primeros días están siendo bastante regulares, todavía no he llegado a la fase del después ya no, pero espero que sea en breve. Mientras tanto ha ocurrido algo muy curioso: he vuelto a componer. Y es curioso primero porque ahora hace un año que no ocurría y segundo porque, al igual que entonces, ha tenido lugar en un momento en que el cuerpo está dolido, o dolorido, o está a medias, llámese como se quiera. En lenguaje llano esto quiere decir que parece que hay que estar jodido para que la creatividad surja, tema sobre el que ya he escrito anteriormente en este blog.
Una curiosidad más y una matización: el cuerpo parece tener que estar dolorido para que la creatividad surja pero, sin embargo, no hay dolor en lo que surje, no hay rastro de ello en lo que queda escrito, 33 compases a 3 voces en La bemol Mayor, tonalidad apacible donde las haya. Ahora la matización: tampoco es que surja tanta creatividad, seamos sinceros. Eso que se llama inspiración, esa certeza que se forma de golpe en el pensamiento, como si hubieras encontrado la senda que te conduce a la salida de un laberinto, aparece en el compás 17 y llega hasta el final. Lo anterior es oficio, manualidad, bricolage musical. Intentar equiparar lo uno con lo otro es tarea complicada y laboriosa; intevitablemente uno termina por sumar cosas en esos compases para disimular, aun sabiendo que eso es un error y que la solución siempre pasa por lo contrario, por restar. Pero es como si la parte de la mente que se ocupa de estas cosas necesitara convencerse de ello en cada obra nueva. El caso es que los primeros 16 compases han costado mucho más tiempo que el resto resultando menos satisfactorios.
Al final el asunto ha quedado más o menos equilibrado, aunque ahora estoy en esa fase en la que escuchas la obra y el veredicto unas veces es un sí, otras un no y otras un qué se yo. Hay que tomar una cierta distancia de lo que está recien escrito y dejar que se pose. Y esperar a que lleguen esos días del después ya no, cuando el cuerpo se ha adaptado a este nuevo tratamiento y ya no anda ni espeso ni revuelto.
Pasión de Bach 14 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Música , 8 comentarios
“Todo está cumplido”.
Bach es necesario. Proporciona abrigo y consuelo. Y fortalece. Tengo un recuerdo muy nítido de la primera vez que escuché a Bach, tan nítido que sé que era sábado y por la mañana, y esperando mi turno en mi clase de preparatorio de piano el alumno anterior, que me llevaba un par de cursos, tocó uno de los pequeños preludios. Entonces, la música cobró una nitidez asombrosa, se volvió reconocible entre la bruma de las demás obras, como si aquellos sonidos me resultaran familiares. Y eso era lo extraño o lo fantástico pero daba igual lo que fuese mientras produjera ese cosquilleo maravilloso. Y así hasta hoy. La experiencia estética de Bach es renovable, me produce siempre idéntica satisfacción que la primera vez, conserva la sorpresa de lo nuevo. Y soy consciente del valor que tiene eso. Lo del consuelo vino después. El descubrimiento de que la música de Bach proporciona abrigo y consuelo y fortalece vino después y necesité contarlo. Simplemente contarlo, compartirlo, no sé la razón. Por si acaso, supongo. Por si acaso qué, no lo sé. Yo esta tarde me he sacado la Pasión de Bach de dentro porque no sé cogerla al vuelo. Igual es un disparate pero estoy convencido de que hoy, acompañado de tanta gente, no lo ha sido porque los aplausos también salen de dentro, algunos de muy adentro, y eso se nota y reconforta profundamente porque creo que Bach nos es necesario y creo que esos aplausos celebran en realidad haber encontrado algo para sí, y algo bueno, y me alegro tanto…
(gracias por la foto, Sanvani)
Ensayo 13 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 4 comentariosPues la cosa va bien. Ha habido prueba de equipos a primera hora de la mañana y a última aún tenía que pasarme por una emisora. Tras el fiasco radiofónico del otro día iba con ciertas dudas pero mira tú qué cosas, no sólo hemos alargado los 10 minutos previstos a casi media hora sino que he salido de allí con una propuesta firme para colaborar semanalmente. Es que hay que hablar de estas cosas por la radio, ha dicho el que manda en la radio. No sé exactamente a qué cosas se refiere pero se le veía muy convencido. Esto de que un día no sepas qué decir y que otro sí va a ser cosa de que se necesita el juego de miradas y gestos. Una entrevista por teléfono es una cosa rara, una voz te dice cosas a la oreja pero lo que ves es la obra del solar de enfrente; sin embargo, en el estudio una voz te pregunta y a la vez te mira y completa la pregunta con el gesto y luego tú haces lo mismo. Reciprocidad, vamos.
El día ha empezado muy bien. Por la noche le eché morro y le llamé a la vecina a ver si me acompañaba a la prueba de equipos. Dijo que sí antes de preguntar por qué, y esa es una de las razones por las que le llamé, supongo; la otra es por complicidad, valoro mucho su presencia en estos trances. Cuando íbamos para la iglesia nos ha parado una señora mayor y me ha dicho que se alegraban mucho de mi vuelta y que allí estarán a la hora. Que te digan algo así es lo mejor que te puede pasar un día como hoy. También hay una complicidad en esto, es lo que tiene la comunicación de maravilloso: das y te dan. De momento dan las mil para comer, es tarde. Luego vuelvo.
Pasión (2) 12 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 7 comentariosUna noticia buena y otra mala.
La mala es que hay dos noticias malas. La buena es que sólo me afecta una.
Y todo por no serle honesto a este blog y callarme lo del medio susto de aquella tarde en Zaragoza y el susto entero de aquella noche en casa. El caso es que no se qué que viene pasando con las plaquetas desde hace tres análisis por un lado, y por otro unas súbitas descargas por todo el cuerpo como si me hubiera caído un rayo, o como si me pincharan con tropecientos microalfileres en el pecho, o en las pantorrilas, o donde caiga, sin avisar, zas, te da, te dobla y se pasa y hasta la próxima, dan como resultado que, o la enfermedad ha ascendido un peldaño o estoy empezando a manifestar un rechazo a la medicación. Agárrate los machos, que dirían los clásicos.
Lo de las plaquetas, pues mira, no duele; lo otro es que es para darte terror, no me extraña que los de la Universal le pusieran esos pelos electrizados a Elsa Lanchester en el laboratorio del doctor Frankenstein. A estos latigazos les llaman Neuropatías, así, en abstracto. Son como descargas eléctricas desproporcionadas que emite al cerebro a las terminaciones nerviosas periféricas. ¿Causa? La enfermedad o la medicación. Dice el médico que lo primero viene en los libros y lo segundo en el prospecto. No me extraña que los médicos nos salgan literatos por estos lares. La vitamina B12 suele ser eficaz en estos casos y en eso estoy. Reconozco que ayer me puse un poco de los nervios delante del médico como resoplando y tal. Decía él: y ahora, qué hacemos contigo, eh? Y yo estuve a punto de contestarle: y vosotros, qué coño hacéis al respecto, eh? Pero el hombre lo dijo, a ver, cómo calificarlo, con una mezcla de comprensión ante la impotencia, ironía afectuosa, tonillo paternal, no, eso quítalo, lo del tonillo paternal quítalo, e intención tranquilizadora porque es que me puse negro.
Pero negro.
Más o menos todos esos matices intuí en su pregunta. Lo mío iba sin retóricas, más directo, al grano, zas, como las descargas estas y con cierta mala baba, lo confieso. Pero se quedó en el borde de los labios.
Ayer por la noche no estaba de humor. Pero hoy sí, mira. Ya he hecho el ensayo general de lo de mañana y me ha gustado el resultado. Mientras hago los últimos retoques la vitamina B12 parece hacer de cinta aislante ante los cables desnudos y no me ha vuelto a dar calambre.
Post #974 11 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 1 comentarioNo sabía qué título ponerle a este post y he dejado el que viene por defecto. Esta mañana ha sido un poco rara porque me han llamado de la radio para grabar una entrevista y he tenido que llevar todas las preguntas hacia mi terreno. ¿Y eso? Porque no he entendido ninguna y no eran nada del otro jueves, aunque eran sobre el jueves.
Por partes.
Llevar las preguntas hacie el propio terreno exige, modestia aparte, la habilidad de contestar otra cosa distinta a la que te preguntan sin que se note. Eso lo hacen los políticos por costumbre y por interés. Yo lo he hecho porque es que no entendía las preguntas y, la verdad, me he preocupado un poco. Tanto que he terminado la conversación con la mano izquierda sudorosa (en la mano izquierda sostenía el auricular) y se lo he dicho a Germán, que disculpara y tal, que no estaba inspirado, pero Germán ha respondido con un bah (Bach?) tranquilizador.
Germán me ha hecho tropecientas entrevistas e incluso durante un par de años mantuvimos un diálogo semanal en directo vía telefónica sobre lo que salía al paso. Como un post pero en diálogo y por la radio. Así que no será por falta de costumbre. O igual se nota el parón de dos años y los reflejos andan faltos de ejercicio. O la edad. O las medicaciones nuevas. O la suma de todo que da como resultado la resta de algunas cosas. Qué cosa lo del teléfono esta mañana. Nos hemos despedido dos veces, como se acostumbra en estos casos, una despedida queda en la cinta y otra se queda para nosotros, y tras el click me he quedado mirando un poco el auricular. En las novelas el autor diría que me he quedado mirando perplejo al auricular pero esto no es una novela. Esto es un lío.
Para intentar arreglarlo he llamado a mi hermana para felicitarla por su cumpleaños. Mis sobrinos llevan dos días esperando la tarta. Isabel se ha puesto al teléfono para decirme que si quiero un trozo tengo que ir a la tarde y si no, nada. Isabel no ha hecho preguntas para la radio, ha sido un alivio. De fondo se escuchaba cómo mi hermana le decía a Carlos dile hola al tío pero Carlos ha dicho que no quería decir hola, que lo que quería decir es adiós y se ha puesto al teléfono y ha dicho adiós, tío y me he quedado compuesto y sin tarta hasta que he vuelto a oir la voz de mi hermana. En las novelas el escritor pondría al otro lado del hilo telefónico y tal y una variante de esa fórmula es lo que me ha pasado esta mañana: que he perdido el hilo de las preguntas por teléfono. Pero bah.
Diario 10 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 3 comentariosEsta madrugada, hacia las dos, el pensamiento tomó las bridas y empezó a galopar que no veas. Pensamiento acelerado, lo llaman. Qué nombre le van a poner si no es ese, a las cosas hay que nombrarlas bien. El pensamiento echó a correr justo cuando yo estaba muy quieto, con la cabeza apoyada en la almohada, mirando hacia al techo que se supone está al otro lado de la oscuridad. Hacía tiempo que no ocurría pero habida cuenta de que un rato antes me había administrado la dosis del medicamento que es la madre de todos los remedios y, al mismo tiempo, la madre de todos los efectos adversos, entre ellos éste, cabría suponer un cierto alivio, porque somos así, nos pasa algo y nos sigue pasando, pero si mientras tanto hemos visto la causa o le han puesto la etiqueta, esto es un cólico de riñón, esto es gastroenteritis, esto es un trastorno de ansiedad generalizada, decimos ah, y parece como si nos conformáramos un poco.
Yo no.
A las 3 y media de la madrugada mi pensamiento elucubraba sobre todas las cosas habidas y por haber sin que se las hubiera invitado, que no son horas, y reproducía conversaciones grabadas en la memoria y si no se las inventaba, o planeaba sobre las conversaciones de mañana o pasado. Cuando el pensamiento se pone pesado y sale a dar una vuelta, que en realidad son mil vueltas, te pones un Orfidal debajo de la lengua como te han indicado para estas ocasiones y yo que soy tan obediente, aunque mi obediencia responde más bien a una inercia desencantada o desentendida o no sé, una cosa rara, pues me pongo el Orfidal debajo de la lengua. Tiene ese acto algo de comunión farmacológica, se me hace extraño recibir la pastillita blanca del Orfidal debajo de la lengua y esperar a que se disuelva confiando en redimirme de ese trance mientras allá arriba, el pensamiento se pregunta y se responde y le da al play de mil músicas. Para entonces el Orfidal poco sirve, si llega con la fiesta empezada no se le hace el caso que merece; pero entonces digo yo, y le digo al médico, qué pasa, que tengo que desarrollar un sexto sentido para saber cuándo va a empezar el jolgorio y ponerme el Orfidal debajo de la lengua con anticipación? Qué complicadas te ponen las cosas, por Dios.
Hacia las 4 y diez pensaba que va a ser verdad que esta va a ser mi semana de Pasión. ¿Puede el acto del jueves estar detrás de esta movida en la azotea?, me he preguntado. Interesante pregunta, pensemos en ella, me he respondido. Pues yo creo que no, al menos en el sentido de que lo del jueves, el mero acto, me pueda provocar ansiedad, incertidumbre, nervios, en fin, esas cosas que trae consigo lo escénico. No, a estas alturas de la película no. De hecho, le tengo ganas al momento, creo que me voy a ver en mi salsa. Lo que sí es posible que en este frágil ecosistema en el que me desenvuelvo desde hace un tiempo y en el que un estímulo, grande o pequeño, sea positivo o negativo, resuena y te hace encogerte de hombros un rato por si acaso algo se mueve, la preparación de lo del jueves, que se ramifica porque sí y porque el ordenador y el sonido y los cables y el guión y las radios, y el martes a las 11 te grabo para el informativo de la 1, y los medios escritos, ya he recibido el cartel en .tiff, ya podían hacer así todos, coño, pues todo eso igual mueve algo, no?
Y a pesar de todo, Bach sigue proporcionándome consuelo.
Elecciones 9 March, 2008
Escrito por emejota en : Varios , 1 comentarioEn resumidas cuentas, han ganado todos.
Invasores 9 March, 2008
Escrito por emejota en : Cine , 2 comentarios
Nunca agradeceremos lo suficiente la edición española de la colección L´atelier 13 en dvd que, en un gesto de honestidad, declara en las carátulas que de lo que se trata es de ofrecer una edición limitada de lo mejor y lo peor del cine de ci-fi, y de los 50 principalmente, añado yo, porque eso es lo que más me gusta, eso y los colorines del technicolor cuando lo hay y el polvo cósmico que se ha pegado al celuloide y que se ve en la pantalla en forma de rayas (rayos?) cósmicos o lluvia sideral. Y hace clas clas en la banda sonora. Da lo mismo porque así se disfruta más. “Invasores de marte”, del 53 y de William Cameron Menzies y con 78 minutos de colorín, maravillosa duración para una película, fue objeto de fascinaciones varias durante mi infancia.
Por ejemplo, la valla, imagen recurrente de la película y elevada a la categoría de icono en mi imaginería galáctica:

Otro ejemplo: el nombre. Cuál. Pues el del director. Hay películas que parecen todas ellas un pretexto para lucir el nombre del director, pero eso sólo pasa cuando te llamas William Cameron-Menzies, así de largo y de elegante y de no sé cómo explicarlo pero de pequeño miraba el afiche (que, para variar, también me fascinaba, con sus verdes y rojos en technicolor) y leía: “Invasores de Marte de William Cameron-Menzies” y era, sencillamente, genial. Cuando eres pequeño hay cosas que te parecen sencillamente geniales, sin que haga falta saber qué es exactamente lo que quieres decir con eso. Antes “Invasores de Marte” era genial, luego le perdí la pista. Lo que pasa con estas películas es que cuando eres pequeño te encantan, cuando te haces un poco mayor te desencantan y cuando te haces mayor del todo o las colocas en su contexto o te descolocan. Cabe la posibilidad de que ocurran las dos cosas al mismo tiempo.
Pues genial.
A mis 38 años, he vuelto a ver esta invasión marciana y he visto cosas que antes no. Genial. Me ha llamado la atención la solución imaginativa como respuesta sistemática a la escasez de medios como, por ejemplo en el aprovechamiento de los decorados:


Las escenas de los dos fotogramas de arriba se rodaron en el mismo decorado, como se ve enseguida. Con colocar los mínimos elementos identificativos en el frontal del fotograma basta y sobra. Como el tipo de espaldas, con los dos farolitos y el teléfono al lado. Con eso se hace una comisaría. En la composición hay mucho de estética de cómic. Ese pasillo largo, la elevación de la tarima donde espera la autoridad y la perspectiva que empequeñece al chaval en apuros aumentando su angustia, tiene un aire kafkiano. Lo del laboratorio lo que tiene es gracia. El tipo de la bata blanca juega al quimicefa en la misma mesa en la que el policía anotaba sus cosas sin importarle, al parecer, tener el laboratorio montado en el pasillo.
Luego está la lectura de la película, que es común a muchas de las películas de este tipo de la época. Hay un libro de Javier Memba, “La edad de oro de la ciencia-ficción (1950-1968)” que lo explica muy bien. Dice que en tiempos del telón de acero y la guerra fría, el miedo hacia el terror marxista encontró su mejor forma de expresión en la ci-fi por una sencilla razón: producía en el espectador la misma sensación de indefensión ante la hipotética invasión de lo desconocido. La salvedad es que aquí los malos no eran rojos sino verdes (si bien es cierto que casi todos venían del planeta rojo).
En “Invasores de Marte” hay un instante en que el gran marciano (que, por cierto, es muy pequeño) muestra sus intenciones reales y dice que lo que quiere es someter la voluntad de los humanos a una inteligencia superior. Pienso que una de las satisfacciones que encontraba el espectador americano de entonces como recompensa ante tanto soponcio estratosférico era asistir a la indefectible exhibición de poderío militar patrio y a la genialidad de sus cerebros científicos, que lucían pero sólo a partir del minuto 65 o así de la película. Si un cerebro lucía antes, mala señal para el científico. Fijo que lo desintegraba una pistola marciana o lo envolvían en baba de caracol y para la despensa. La ci-fi de los 50, a diferencia de la de los 30, no es escapista sino beligerante. Ahora veo yo lo segundo. Antes veía lo primero y me parecía genial. Qué tiempos.
Para un rato de estos espera sobre la mesa una cosa inenarrable: “Devil Girl from Mars”. Ahí queda eso.
Lumega 8 March, 2008
Escrito por emejota en : Kantika, Música , 4 comentariosEsta tarde se presenta en Leioa el nuevo coro juvenil Lumega formado por 24 chavales ex-componentes de Kantika, que también intervendrá en el concierto. Así Kantika vuelve a ser un coro infantil y el trabajo conseguido con las voces que ya se van haciendo mayores no se pierde. Paradojas del mundo coral infantil: cuando el trabajo madura llega el tiempo de la despedida. Suerte a Lumega.
Andamios 7 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Música , 4 comentariosYa.
Ya quiere decir 9 horas (más) delante del ordenador y los papeles. La diferencia es que estas nueve horas han dejado como resultado algo que ya puede empezar a considerarse como cercano al final. Mañana más y a ver si salgo un poco que desde el miércoles no piso la calle pero es que cuando estoy en faena soy de los de jornada intensiva y sólo cuando veo que la cosa empieza a tener forma, o siento que está bajo control, o la veo abarcable o, sencillamente, la veo, es cuando ya puedo volver a tomar conciencia del exterior.
Del exterior ha venido el cartero para traerme los primeros ejemplares impresos de la Nana de Leioa, cortesía de la editorial. Al final se va a quedar con lo de Nana de Leioa como nombre, ya lo verás. Tener en las manos la música editada me ha hecho mucha ilusión, sobra decirlo, y recorriendo los pentagramas donde aparece la música tan ordenada y bien impresa me he dicho a mí mismo que qué diferencia con el original.
El original es un caos, un collage de trocitos con trazos de lapicera que plantea soluciones diversas a un mismo pasaje. Empieza tanteando el terreno, colocando las notas en cuestión y poco más, quizá ese poco más sea un posible pasillo por donde se pretende hacer transitar un contrapunto a la melodía principal o simplemente se trate de un acorde plantado en la vertical del pentagrama que plantee un posible cambio de color armónico. Todavía tengo el cuaderno donde se escribió (me duran mucho los cuardernos porque no escribo apenas) y he buscado el pasaje del “si-la”. El pasaje del sila toma su nombre de dos notas que en esta composición no son dos notas cualquiera: aparecen con frecuencia culminando los periodos de las frases recordando a su paso el ritmo característico de la nana, corchea más negra en compás de seis por ocho, el ea, vamos.
En diferentes lugares de las hojas izquierda y derecha del cuaderno aparece al principio en forma embrionaria:

Algunas de estas ideas se desechan. Las que siguen adelante se desarrollan. El final del pasaje de la imagen siguiente es un desarrollo de la escueta idea que aparece de la imagen anterior:

Y lo que viene me ha llamado la atención porque aparece recuadrado (señal de que lo consideré como solución válida) pero, curiosamente, no se utilizó al final. Quzá el recuadro se deba a una tentación de la debilidad, eso que se da cuando uno está estancado y no hay manera y a la primera de cambio traza el recuadro y dice se acabó. Lo que pasa que al día siguiente vuelve descansado y con cierto remordimiento de conciencia y reconoce que no, que no es válido, que qué va:

Pues de esto sale luego un ejemplar limpio, liso, ordenado a la vista, qué cosas. Música sin andamiaje. El producto final. La edición de una obrita a la que le tengo cariño. El proceso para una charla con presentación multimedia como la que estoy preparando no se diferencia mucho. Confío que el resultado, una vez quitado el andamiaje y pasado el aspirador, también sea el mismo.
Diario 6 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 3 comentariosSe pasa por varias etapas.
La primera es la de la ansiedad ante el folio en blanco. Se sigue diciendo folio en blanco pero en realidad es pantalla en blanco casi siempre. La segunda es el esfuerzo gordo cuando cristalizan los primeros conceptos. No es exageración: esfuerzo gordo. Cuando se tiene la maquinaria desengrasada (o algo tocada) (o ambas cosas) ponerlo todo en orden, empezar siquiera a hacerlo, cuesta. Cuesta tanto que, por una vez, vamos a utilizar una retórica de andar por casa: cuesta un huevo. La tercera etapa tiene lugar cuando, por primera vez en mucho tiempo, tienes un trocito, grande o pequeño, hecho, revisado y aprobado. Pulsar “guardar” en ese momento produce la satisfacción (ya olvidada) de la tarea cumplida. Y es un placer tal que vuelves a abrir el documento y vuelves a pulsar “guardar”. Como premio te pones a ver, pongamos por caso, la segunda temporada de “Weeds”. Pero mira cómo son los de “Weeds”. Y después te vas a dormir.
Pasión 4 March, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Música , 8 comentarios
Ya no hay marcha atrás. Este año sabático que ha resultado ser de dos llega a su fin y me pongo al frente del micro para recrear la Pasión según San Juan de Bach o la Pasión según Bach, como a mí me gusta llamarla porque ese título refleja mejor de qué va la cosa. Será el jueves 13, lo digo para los próximos que se asomen aquí y les apetezca. Además la entrada es libre. Llevo tiempo trabajando en ella pero aún me queda un buen trecho, para qué nos vamos a engañar. Pero es apasionante. Es apasionante volver y hacerlo con esta Pasión. Hasta me apasiona sentir cierta inseguridad, será que soy un poco masoca o será que lo que necesitaba era sentir y me conformo con sentir cualquier cosa o será que intuyo que va a ser una inseguridad pasajera. Veremos.




