Ajuste 29 febrero, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 7 comentarios , trackbackNadie puede decir que ha vivido muchos veintinueve de Febrero y por eso este dÃa deberÃa tener una cierta importancia. Sin quererlo, para mà este dÃa ha venido con cosas buenas, como la fecha definitiva para un trabajo (al fin) y una carta de la editorial anunciando que mi nana ya ha salido de la imprenta, ea, ea, ea, y también la llegada de un artilugio maravilloso que me va a servir de gran ayuda para materializar muchos proyectos, lo presiento. Todo eso sin esperarlo. Te levantas por la mañana y empiezan a pasar cosas asÃ, que ya era hora, aunque toque pasar media mañana colgado del teléfono o haya que dejar el primer plato en la mesa para salir corriendo a la estación y hacer un pequeño viaje relámpago. Y aunque tiempo habrá para hablar de ello más despacio porque ahora es tarde y estoy cansado, qué sueño, me apetecÃa dejar unas notas en un post que el año que viene no vendrá. Es una suerte que las cosas buenas que han venido hayan caÃdo en bisiesto, el año pasado debieron perderse en ese agujero que deja Febrero al romperse sin haber alcanzado al primero de Marzo. O quizá ha sido una señal, algo simbólico, y han tenido que pasar todas estas cosas juntas en un dÃa que, si nos atenemos al recto significado de las palabras, es extraordinario porque es el dÃa que se cuela cada cuatro años para redondear el calendario.