Naturalezas

En contra del pronóstico de los médicos, que temían complicaciones por lo avanzado de la edad, la abuela ha superado el mes inmovilizada por la fractura de pelvis y hoy la han llevado a revisión. El médico y la enfermera la han levantado con cuidado de la silla de ruedas, la han puesto en pie como si fuera una figurita frágil de un Belén de porcelana y se han quedado ahí al lado a ver qué pasaba. La verdad es que la escena recordaba un poco a Elsa Lanchester en un fotograma de “La novia de Frankenstein”, película a cuyo estreno pudo haber ido perfectamente mi abuela puesto que allá en el blanco y negro de 1935 pasaba de los veinte años. El médico y la enfermera estaban mirando y en ese momento mi abuela ha dicho si podía ya salir a la calle, que ya vale. Admirable. Mi abuela se va debilitando pero, sin embargo, hay algo dentro que permanece intacto. Es como una vela que se extingue poco a poco: hasta el último momento, la luz permanece. El médico dudaba hace un mes que pudiera volver a levantarse de la silla y en lugar de recetarle aspirinas, hoy le ha recetado un taca-taca para que pruebe, alertándole con mucho énfasis de que lo próximo va a ser la cadera, que ya lo está viendo, y eso ya es grave. Mi madre me ha dicho que esta tarde la abuela ha comenzado a andar. Yo: pero andar-andar o arrastrar los pies? Ella: andar-andar. Yo: jo, qué tía. Dice Gloria que la abuela es una mujer que ha logrado pasar de los noventa sin hacerse siquiera una mamografía. Naturalezas así ya no quedan.

4 pensamientos en “Naturalezas

  1. Uno de los tuyos

    Si son las dos y veinte de la madrugada y estás leyendo, entusiasmado, la Suite Francesa de Irène Némirovsky, pero el sueño te vence y, antes de meterte en la cama miras el blog que tienes como página de inicio hace varios meses y te alegras de encontrar un post nuevo y lo lees y termina diciendo : “que la abuela es una mujer que ha logrado pasar de los noventa sin hacerse siquiera una mamografía. Naturalezas así ya no quedan” y te quedas “tocado” por esa combinación genial de cariño, de ironía, de distanciamiento… No te queda más remedio que escribirle al MJ y mandarle un abrazo y darle las gracias

  2. toni

    bien por la abuela. y por los que estáis ahí para decirle vamos, levanta, que aún le queda mucha guerra que dar y muchas risas en las que perderse. y es que ir al estreno de la novia de Frankenstein le da a uno una perspectiva inusual de la vida. qué envidia de naturaleza. como siempre, desde el otro lado del mar, un beso paraa la abuela, por favor.

  3. C.

    Ya te dije yo que estas nonagenarias nuestras son la bomba… y ojo con el taca-taca, que les da seguridad y lo mismo te arrollan por el pasillo si andas despistado.

  4. emejota Autor

    Es verdad, C. Creo que va a llegar un momento en que no existirán personas nonagenarias; puntualizo, existirán por milagro de la medicina pero no por fortaleza propia. Qué tías estas nonagenarias! :)

    Ir al estreno de la novia de Frankenstein da una perspectiva inusual de la vida. Es verdad. Cómo me ha gustado eso, toni. El beso irá para la abuela. Gracias!

    Me sorprenden las cosas tan bonitas que me decís, uno de los “míos” (bienvenido). Soy yo el que te da las gracias. Un abrazo y feliz lectura!

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