V.O.S 11 febrero, 2008
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 10 comentarios , trackback
Eso mismo. Todo el dÃa. Estoy subtitulando la Pasión según San Juan de Bach, cosecha del 85, porque sigo empeñado en hacer algún dÃa de guÃa a esta obra y el tipo que se encargó de empaquetarla toda en un dvd se lució metiéndola toda en un archivo, sin separar los corales de las arias, ni los recitativos de los coros. Ni los silencios separó. Y cuando metes tijera para extraer este trocito o el otro los subtÃtulos no aparecen. Di que, ya puestos, los ponemos mejor, modestia aparte, porque es un hecho irrefutable que lo subtÃtulos, en polifonÃa, tienen que afinar, y tan importante es el momento de su entrada como el tiempo que se mantienen en pantalla. Resulta muy interesante comprobar hasta qué punto pueden realzar el efecto pretendido por el entramado polifónico. Y lo contrario.
Pues a eso he dedicado un buen puñado de horas hoy, sincronizando y observando, lo mejor ha sido lo segundo, porque al volver una y otra vez sobre lo mismo han empezado a aflorar los detalles de la interpretación, los gestos y toda esa serie de cosas que en un visionado convencional pasan desapercibidos y que a mà me resultan muy interesantes. Cosas que atañen al director y a los dirigidos. Qué apasionante el concepto que tiene este hombre de la obra, qué control de la partitura y de la situación. Y qué carácter, disparando el dedo Ãndice aquà y allá y fulminando con la mirada para marcar cantos y contracantos, entradas e imitaciones.
Estoy haciendo el trabajo con el Mac que se mueve como pez en el agua entre programas de extracción, edición, compresión y manejo de archivos de audio y vÃdeo de gran tamaño. El programa de subtitulado es Miyu. Me he quedado subtitulándole a Panito Iconomou que “todo está concluÃdo” pero qué va, mañana sigo con ello.