Archivo por días: 10 febrero, 2008

Continuación

Tres años después de abrir este cuaderno me pregunté cómo sería la vida sin blog. Porque un blog, quieras que no, reclama atenciones, cuidados y otras consideraciones. De ahí el abandono sistemático de tantos bloggers, unos aguantan más (los menos) y otros aguantan menos (los más). A mí, ni más ni menos, me sedujo la idea de no tener ni Idea (del Norte) por unos días. Me interesaba comprobar qué ocurriría, si lo echaría de menos o si no, si descubriría que a estas alturas soy un hombre a un blog pegado o qué va. Al final me da la sensación de que hay un límite de tiempo a partir del cual puede que te despegues del blog sin sentirlo. Yo no me despego, por eso vuelvo, aunque estoy un poco vago, todo sea dicho, y vuelvo preguntándome por qué no me despego del blog sin saber la respuesta pero con la intuición de que seguir emborronando estas páginas electrónicas es una experiencia positiva en lo personal.

Mientras tanto, me dio por leer novelas policiacas y la abuela se rompió la pelvis. Lo que faltaba. Cuando a los noventa y tantos años te rompes la pelvis y tienes que estar un mes entero en la cama sin moverte la cosa se puede complicar bastante. No lo digo yo, lo dicen los médicos; lo que hago yo es oir eso y sentir mucha pena y dejar las novelas policiacas a mitad de párrafo porque no me entero de mucho. La abuela tampoco, porque la cabeza ya se le ha empezado a ir un poco y dice cosas que no tienen mucho sentido.  Me pregunto si ese sinsentido del final no dirá mucho del sentido verdadero de las cosas pero es que no me apetece pensar en eso en un domingo por la tarde de un invierno de 20 grados donde las bufandas tienen añoranza de salir de los armarios, los árboles tienen el tronco hecho un lío y yo vuelvo a escribir a este blog un poco vago. Algo de la astenia primaveral adelantada debe influir en este asunto. Astenia es una palabra débil, una de esas palabras que suenan a medio hacer, como si estuviera incompleta. Como este post, que no sabe muy bien cómo terminar precisamente hoy que empiezo de nuevo a escribir. Igual así.