Nocturno

Me desperté una vez durante la noche. Aparté el palio y miré hacia fuera. Vi una luna creciente muy definida y un cielo perfectamente despejado. Las estrellas brillaban con un resplandor tan feroz, tan contenido, que me pareció absurdo decir que la noche era negra. El mar yacía tranquilo, bañado en una luz tímida, grácil, un juego cadencioso de negro y plateado que se extendía sin límites a mi alrededor. El volumen de las cosas me desconcertó: el volumen del aire encima de mí, el volumen del agua a mi alrededor y debajo de mí. Por una parte estaba conmovido; por la otra, aterrorizado (…) Por primera vez, y no la última, ya que me ocurrió repetidas veces entre trances de tormento a lo largo de mi terrible experiencia, me di cuenta de la grandiosidad del escenario de mi sufrimiento. Aprecié mi sufrimiento por lo que realmente era, algo finito e insignificante, y me calmé. Mi sufrimiento no tenía cabida en ninguna parte, comprendí. Y era capaz de aceptarlo. No pasaba nada.”

Yann Martel, “Vida de Pi”

3 pensamientos en “Nocturno

  1. toni

    cuánta razón tiene Yann. y ese libro? he leído algo en los comentarios de otro post pero, disculpe mi ignorancia, no he podido rebuscar. el sufrimiento es finito, es cierto, pero a veces te abraza tan fuerte que no puedes ver nada más. y, a pesar de que luchas contra sus manos, con toda tu fuerza, no puedes hacer nada. de hecho, casi te abandonas en el intento, casi desfalleces y falleces. hasta que, de repente, un día, alguien, o algo, desde fuera, te busca y te encuentra. y luego te das cuenta de la insignificancia del dolor. y lo soportas y lo vas borrando poco a poco. hasta que no queda nada.

  2. C.

    ¡Viva! ¡Habemus postem!

    Es que este Pi es todo un modelo. En una situación límite sabe exigirse hasta el extremo y SABE PERDONARSE si no llega. Es capaz de verse insignificante y al mismo tiempo único. Comprende que aunque la vida consista en sobrevivir merece la pena.

    Y, además, ha recibido el don de la Gracia de todos los Dioses, un regalazo, y ésa es una roca firme, a veces la única realmente firme, a la que asirse y en la que abandonarse.

    Ya sé que es un personaje, pero qué personaje…

    Abrazos

  3. emejota Autor

    Tienes que leer ese libro, toni. El descubrimiento se lo debemos a C. que seguro que también te lo recomienda.

    (no te pierdas ese libro, toni, de veras)

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