Archivo por días: 25 enero, 2008

Resultados

Hoy hemos ido a por el resultado de las resonancias magnéticas. Hemos ido en plural porque, como es acostumbre, me acompañaba mi madre. Seguía llevando esas gafas oscuras tan deprimentes pero hoy, a diferencia del post de abajo, no le he dicho nada para no discutir. En su lugar, le he insistido un par de veces en que no olvidara apagar el teléfono móvil porque hoy tocaba encontrarnos con el neurólogo y a las puertas de su consulta hay un cartel de advertencia muy grande en el que viene a decir que no vale con silenciar el móvil, que cuando él dice que se apague se apaga y no hay más que hablar, queda claro?. Son varios los posts de abajo que dan fe de que el neurólogo es un tipo muy extraño.

Esta mañana, al entrar en la consulta, apenas ha dicho hola porque estaba de pie examinando las resonancias de mi cerebro al trasluz de los fluorescentes. Como casi todos los médicos en ese trance, su mano izquierda estaba apoyada en su cadera de manera que la bata blanca quedaba moderadamente desplegada y la mano derecha llevaba un bolígrafo con el que se daba golpecitos en la barbilla. Es normal que el hombre estuviera intensamente concentrado porque yo mismo me he quedado prendado de esa serie de fotogramas que mostraban nítidamente porciones del interior de mi cerebro. En qué imagen estarán las gentes, en cuál la memoria, en cuál las manías, en cuál las palabras y los números y los colores y las lágrimas y los

-En tu cerebro no hay nada.

Vaya, quién lo diría.

-Al menos nada orgánico.

Y es un alivio, evidentemente. Pero las cosas no son tan fáciles, porque ha dicho que ahora hay que determinar el grado de afectación neurológica derivado de la administración de una nueva generación de fármacos que bla bla bla.

Ya me sé todo ese rollo. Estoy hasta el moño de ese rollo.

Fuera de la consulta, mi madre ha tenido que quitarse un momento las gafas de La Niña de La Puebla para poder atinar a encender el teléfono móvil y yo, mientras tanto, he hecho como que no miraba. El resto del día lo he dedicado a leer tranquilamente. El catarro va mejor.