Diario

A Mary Poppins y a mí nos afecta el cambio del viento. A ella le da por desaparecer y se acabó la supercalifragilísticoexpialidosa peli. A mí se me pone la cabeza espesa. O me pongo de mala leche. Hoy es más lo primero que lo segundo. Y es el tipo de espesura de cambio de viento, que no de tiempo, que igual también.

Desde ayer estoy tomando notas porque he decidido dar por concluído el período sabático poco a poco. De momento recojo notas y las voy poniendo en un documento Word y de vez en cuando me las envío por correo y las recibo en el otro ordenador que está en la otra punta de la casa. Y viceversa. A media tarde de ayer me dí cuenta de que era algo raro y posiblemente absurdo, pero para entonces ya le había cogido gusto a las excursiones por el pasillo. Voy, por tanto, de A a B, como en los problemas de matemáticas, con la diferencia de que desde el punto de destino no parte a la vez alguien en dirección contraria a tantos kilómetros por hora. Aquí no hay encuentros en el pasillo. En A hay papeles y libros frente a un ordenador y en B hay otros papeles y otros libros frente a otro ordenador. La luz también es distinta y el entorno en general. Lo único que no cambia es el documento de Word, que va sumando frases y semifrases y hasta alguna que otra palabra suelta.

Viene Esther (y yo con esta espesura mental)

4 pensamientos en “Diario

  1. C.

    Se ve que tú el balance de fin de año no lo hacías en previsión del gordo que se avecinaba a la vuelta de la esquina, con el cumpleaños. Pues que los cambios sean para bien :)

  2. toni

    lo de ir de un punto a otro enviándose el mismo documento es algo que no debería preocuparte. es más común de lo que crees. y, si te digo la verdad, es mejor no encontrarse consigo mismo en el pasillo. yo una vez me encontré en la puerta de casa (en mi caso el documento va del estudio de la agencia al estudio de casa) y me asusté un montón. además de crear una paradoja espacio tiempo que todavía no he conseguido solventar (creo que yo mismo estoy por ahí haciéndome maldades que yo yo tengo que enderezar, y es un lío). lo de la espesura mental es otro cosa. yo suelo abrir la ventana y dejar que el viento fluya entre los poros de las neuronas. pero a tí te afecta el viento… mmm… qué dilema. si se me ocurre algo, te aviso. cúidate.

  3. emejota Autor

    Es un alivio que sea algo más común de lo que pensaba. Todavía no me he encontrado con alguien que sea yo mismo, quizá hace falta para eso cumplir como requisito un número mínimo de documentos autoenviados de A a B y viceversa. Me afecta el cambio de viento, no el viento en sí, pero sí el viento sur. Todo son dilemas en momentos así. En los otros también, para qué nos vamos a engañar.

    :)

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