Archivo por días: 9 enero, 2008

Ambar

Desde que volviera con fuerzas renovadas esta ansiedad, hace ya dos días, la cosa se ha nublado bastante y me he quedado quieto. La ansiedad paraliza. Cierto que he escrito y escribo en el blog, y que esta mañana he tenido clase con Esther, y que dentro de un rato la tendré con el vecino, sí, todo eso es cierto, pero los huecos entre esas cosas están vacíos y, al mismo tiempo, llenos de esa desazón que ni va ni viene, está y punto. Tengo al médico siguiéndome los pasos al teléfono, preocupado el hombre, llámame mañana por la mañana, te llamaré por la tarde a ver, es que ha introducido en la dieta medicamentosa un sutil ansiolítico y quiere ver qué tal, dice que a ver si por lo menos el sutil ansiolítico hace que vuelva a pillar el ritmo del compás y la concentración; veo que a este médico le preocupa eso, que me concentre, debe considerarme un intelectual o algo así, si no no me lo explico.

A ver si el ansiolítico hace sutil efecto y el buen hombre se queda tranquilo; si no me voy a sentir fatal. Esto lo oyen los allegados, lo de que a ver si al menos con el ansiolítico el médico se queda tranquilo y dicen que si eso son cosas de mi humor o que si lo digo en serio. La verdad es que ya no me acuerdo de si lo digo en serio o no pero de cualquier manera si el hombre se queda tranquilo pues mejor. En cuanto a lo mío empiezo a ser escéptico al respecto pero lo que está claro es que entre la clase de esta mañana y la de esta tarde, hay un vacío intranquilo que me paraliza. Ayer igual. En las clases estoy bien porque consigo centrar el pensamiento en lo que hago, que no es poco, y aunque Esther ha empezado a atender mis explicaciones asomando los ojos por encima de los cristales de las gafas, señal de que está pendiente y no precisamente de la modulación que nos ha plantado Beethoven sin avisar, luego se ha puesto las gafas bien y hasta hemos tenido entre manos una elipsis ingeniosa en la recapitulación de una sonata. Buena señal. Lo que pasa es que después de la clase la luz verde se pone en ámbar. Al menos tecleando ésto sigo dejando huellas de lo que me pasa en este mapa caótico para poder revisarlo el día de mañana. Cuando haya pasado todo? Ojalá.