Diario de viaje, 3

19:46. Una hora menos en Canarias.

Creo que lo que pasa es que va a ser mucha información para una sola jornada. Porque una cosa es decir: voy a tal sitio a tal cosa y otra muy distinta es que eso sea la guinda de una jornada llena de novedades. Igual viene todo de ahí.

A la gente le parece algo tan normal ir a un sitio que siempre piensan en el destino y apenas en el trayecto. Yo sí porque para mí, viajar es un acto insólito por nuevo. Viajar en determinadas circunstancias, claro, que en este caso son viajar solo, pasar una noche en casa de unos amigos y que el asunto no tenga nada que ver con los médicos. Dicho de otra forma: lo cotidiano para los demás es para mí lo extraordinario. Y viceversa también. Si se piensa un poco, la cosa puede tener su lado fascinante: es como despertar de un coma y tener que vivir por primera vez a los 37 años lo que en condiciones normales se experimenta cuando se es un niño crecidito. Lo que pasa es que, según me pille, el asunto me resulta fascinante o me paraliza, sin término medio; me paraliza porque no sé cómo actuar o qué tengo que hacer. Pues tú normal, me dice Izaskun. Y eso qué es, le respondo yo. Y ella se ríe. La normalidad es mañana, al parecer.

Quizá las cosas haya que vivirlas en su momento y eso de que nunca es tarde sea una estupidez porque entonces te pilla como con cierto escepticismo o pereza o desgana, podría seguir la lista pero es que no encuentro la palabra adecuada a lo que pretendo decir. Pues la cosa empieza así y con la paliza del viaje por añadidura, me refiero al sobreesfuerzo físico, que ese ya no entiende de momentos, de prontos ni de tardes. Si soy sincero soy el primero que se olvida de él y a veces me tienen que recordar que para estrenar el día tengo que hacer acopio de una gran energía psicológica que mantenga el sistema operativo, pero por la costumbre puede que se me olvide al principio y que luego pase factura. Y prefiero que me pase factura en mi burbuja de cristal, porque hay cansancios que no dejan dormir pero se expresan con un silencio de negra, una ansiedad viscosa o un querer olvidarse del mundo un rato.

Quizá así se entienda mejor el reparo y la incertidumbre, pero también la aventura de cruzar fronteras y expandir el mapa de las experiencias porque me dice la intuición que si no lo hago llegará un día en que el mundo en el que me desenvuelvo será tan mínimo que apenas será nada. Empezaba este apunte escribiendo que quizá sea mucha información para una sola jornada (sin que eso quiera decir algo malo) porque todo ésto, siendo mucho, no ha empezado siquiera a contemplar la verdadera razón de ser del viaje. Todavía.

2 pensamientos en “Diario de viaje, 3

  1. toni

    mucha no será mañana, sino cuando regreses, y llenes páginas y páginas con todo lo que ha ocurrido. sal, habla, contempla, respira y deja que las cosas pasen como tengan que pasar. un gran amigo, con el que ceno de vez en cuando y hablamos siempre largo y tendido, me dijo un día de esos en los que el mundo es una mierda y tu mundo está inmerso en ella, no esperes que cada día, o un día en concreto, sean un día inolvidable con momentos irrepetibles. porque, en realidad, sólo lo es cuando lo recuerdas. en ese instante concreto, sólo está pasando. y tú ni te enteras. me gusta como habla mi amigo.
    keep on swimin’, que decía el pez azul con mala memoria.

  2. eva

    Animo, no te puedes imaginar como entiendo tus palabras pues hay gente que simplemente sale a la calle y otra que sale para ir a medicos y que cuando sale para otra cosa que no es ir a medicos es una cosa excepcional, y efectivamente paraliza y la ansiedad que entra es asquerosa y solo piensas en volver a tu santuario a meterte debajo de las sabanas… Pero cuando sales para algo excepcional como es ir a algo tan bonito como lo tuyo o ir a ver a alguien que cuando te mira se le ilumina la cara te das cuenta de que tu santuario a veces no es tal, a veces es carcel y tu un preso voluntario…uf como me enrollo!!! que te queria decir que animo y que al final reconforta un monton hacer cosas “excepcionales” y vuelves con las energias renovadas, muchas pilas y ganas de poder con todo…(aunque al poco tiempo se pase pero mientras dura es “guay”)…Besos con aires del sur

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