4 pensamientos en “Reposición

  1. C.

    A mí por lo menos me gustaría leer más…

    Me has conmovido con tus recuerdos y has removido los míos.

    ¿Sabes que conocía al jefe de estación de tu ciudad?
    ¿Puede ser el mundo tan pequeño?

  2. emejota Autor

    Ah, sí? Pero seguro seguro que era el mismo? Es que había dos o tres; dos eran jefes de estación y otro sólo lo parecía porque su cara no pegaba. A veces pasa eso, te dicen: ese es dentista, y lo será, no digo yo que no, pero no tiene cara de dentista.

    El mundo es muy pequeño, sí. Uno escribe unas notas en un blog y tres años después le encuentra un puñado de gente con coincidencias sorprendentes.

    Un abrazo

  3. C.

    Pues qué quieres que te diga… Seguro, seguro… Cuando yo fui a esa estación, imagino que hacia los ocho o nueve años, era jefe de estación, y eso impresionaba mucho. Recuerdo un día de sol y un jardincillo delante de la estación, pero a lo mejor es la imagen de otra estación de mi memoria o de mi invención… Era el abuelo de mi prima, y ya hace años que murió.

    A mí no me inscribieron en lo que mejor hacía, sino en lo que hacía peor, así que como “era un pato”, con su mejor voluntad mi madre me llevó al conservatorio, pero a ballet, y luego a gimnasia rítmica. Por supuesto, no se me dio bien ni lo uno ni lo otro…
    Ahora pospongo mis intereses reales a la jubilación, como si uno pudiera controlar la existencia…
    Me pasaba las horas dibujando, o mirando libros, que no me estuvieron vedados, pero me acarrearon alguna que otra incomprensión: nadie de mi clase de primero me creyó cuando expliqué que las personas procedíamos del mono. Esa mofa general me enseñó pronto lo que uno puede compartir con otros niños y lo que no.
    Mi libro favorito eran las Cien obras maestras de la pintura, y eso que había algunas pavorosas (imagino que formarían parte del atractivo). Ahora que lo pienso, todo iba por centenas en mi casa: las Cien obras maestras de la música clásica (¿de Salvat?), las cien de la Literatura (de RTVE)…

    Abrazo

  4. emejota Autor

    Umm, si hubo jardincillo no me acuerdo. O no me acuerdo o se trata de otra estación en algún andén de la memoria…

    (de Salvat eran “Los grandes compositores”; la edición en vinilo traía la mítica versión Brymer/Marriner del Concierto para clarinete de Mozart. Allí la conocí)

    Un abrazo

Deja un comentario: