Nana

El cartero trajo “Gabon Kantika!” el miércoles por la mañana como regalo adelantado de Navidad y cuando escuché lo que estaba esperando escuchar sentí y asentí. Quiero decir que la primera vez sentí cierto desconcierto pero para la tercera ya había entendido perfectamente. Es lo que tiene manejar un villancico que es al mismo tiempo una nana. Yo envié para allá un villancico y me han traído de vuelta una nana. Y las voces te mecen primorosamente al vaivén de los ea ea ea. Y me gusta, para qué negarlo.

Una nana tiene que ser silente y sedante y aunque aquí no nos pille yéndonos a dormir sino quién sabe si a las once y cuarto de la mañana o a las cinco menos veinte de la tarde el efecto es hipnótico, como si esos tres minutos y medio de música no hubieran existido en el reloj, como si de pronto cesara el ruído del tráfico que se cuela por las ventanas. El mérito es de los chavales de Astulez y del trabajo de Astulez con los chavales, claro, a ver si se va a pensar el personal que no tengo abuela para regalarme el oído. Pues tengo abuela, sí. Y para regalarme el oído ya están ellos: creo que no ha habido un solo día a lo largo de este año difícil que haya dejado de escucharles en su anterior trabajo haciendo su música más llevadera la espera y la incertidumbre en los pasillos de hospital, o las horas largas de la convalecencia en casa, o acompañándome desde el iPod en las caminatas, cuando las hay. Así que es una sensación de lo más curiosa escucharles ahora aquéllo que escribí justamente con ese propósito: el de que sonara desde sus gargantas.

Pero todo tiene su precio.

Por la tarde me llamó el director del Conservatorio de Leioa para que asista a la presentación el día 22. Ya había dicho con anterioridad como que no y por eso llamó él: para que sí. Me entró cierto agobio precisamente porque esas cosas me agobian; no es que no me agrade la idea de ir a verles, cómo no me va a agradar eso. No, es el jaleo, el viaje, todas esas cosas que me resultan tan ajenas a mis costumbres. Después me llamó mi amigo Alain desde Bilbao. Alain no me invitó a ir: Alain dijo que yo iba a ir y que no se hable más y punto. La presión aumentaba considerablemente. Afortunadamente, me esperaban los vecinos para cenar y ya no pensé más en eso. La vecina ha inventado un tipo de bizcocho express que hay que tener en cuenta, por cierto. Lo otro habrá que tenerlo también en cuenta. Ya veremos a ver qué pasa.

6 pensamientos en “Nana

  1. eva

    Tienes que hacer un esfuerzo, y te lo dice una que padece agorafobia y se hace 700 kilometros pa ir a ver a la persona que ama, pero cuando algo es importante no te lo debes perder por tus…limitaciones… digamos asi, esas cosas no te la puedes perder, es tu creacion y tienes que sentirla en todo su apogeo, hay que sobrellevar la “pereza” o el “agobio” de la gente, el viaje y todo si cuando llegas a tu destino consigues eso que se guarda en el recuerdo y te hace un poquito feliz.
    P.D.( En el Corte Ingles de Malaga no tienen ni idea de quien es kantica asi que lo intentare buscar cuando vaya a madrid o no se pero me encantaria tenerlo) Besos con aires del sur

  2. La vecina

    :-o lo de la presentación no me lo contaste ¡¡¡¡¡!!!!

    Es lo que tiene aparecer en la carátula de un cd, habrá que pensarlo con calma ¿no?

    (por cierto, ayer se repitió la receta express y salió mas rico si cabe y J.R está picado con mi tortilla de patata)

  3. emejota Autor

    Tampoco te conté lo de y lo de y lo de más allá. Me estoy volviendo un soso, no?

    (el bizcocho salió más rico por el perfeccionamiento de la receta o porque los invitados eran de mayor rango??)

    :P

    Eva: es que El Corte Inglés en general no se entera mucho de lo que tiene (que, por cierto, lo tiene) A mí me preguntaron una vez si estaba seguro de que ese señor (Leonard Bernstein) era director de orquesta porque el ordenador decía que no. Eso da que pensar varias cosas: 1, que si no sales en el ordenador no existes; 2, que es importante pulsar las teclas correctas en el orden apropiado o 3, que nadie se entera de nada, porque no sonar Bernstein en la sección de clásica…

    Pero la Primavera volverá a El Corte Inglés.

  4. toni

    en el de la isla tampoco lo tienen. ni siquiera en la tienda de discos a la que hay que ir si quieres comprar un disco, porque el resto son centros comerciales donde venden de todo menos música. así que tendré que buscarlo en la fnac y añadirlo al pedido que habrá que hacer si quiero regalarme algo por reyes. qué envidia poder verlos. y sentirlos. aunque sea la tercera vez. me gusta lo del villancico que se convirtió en nana, es como lo de las historias que se transforman en cuentos y luego en biografías para terminar en películas.
    (y me da envidia lo del bizcocho express, aunque la niña con nombre de agua ha perfeccionado una tarta sacher, que cada vez le sale mejor. a lo mejor podríamos concursar)

  5. C.

    Emejota. A ti que te recojan, te agasajen y te depositen de nuevo cómodamente en tu hogar, pero a esas cosas hay que ir, que emocionan, y a todos en el fondo nos gusta saborear lo que hacemos… Por cierto, mi tarta Tatin es in-su-pe-ra-ble en su modalidad, aunque reconozco que no tiene mucho mérito (otra cosa es la Sacher, sí).

  6. emejota Autor

    (Tarta Sacher, tarta Tatin, bizcocho express… podemos ir pensando en organizar una ciber merienda de Navidad y todo!)

    No me hagáis pensar ya en lo del viaje!

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