9 pensamientos en “Publicidad

  1. Ferre

    No sabría decir qué me llama más la atención: si su carácter celtibérico (acrecentado por el preceptivo error ortográfico), su capacidad para renombrar a una especie imaginaria o simplemente sus dotes de marketing.

    Sadulos,

    Rrefe

  2. CRiShU

    ¡¡¡eeeeeeeeiiiiiiiiiiiiinsssss¿?¿?¿?

    Emejota, el otro día quise comentar y me pusieron un mensaje en inglés de que escribía demasiado rapido o algo así…

    Beso/abrazo

  3. emejota Autor

    CRiShU: quién te puso un mensaje en inglés diciéndote esas cosas, a ver, que salga! ;)

    Beso/abrazo

    Rrefe: pues a mí lo que más me llama la atención es el descubrimiento de que los gnomos salen de debajo de la ropa sin planchar. Y que además salen a saludar!

  4. toni

    impresionante. los salvadores de los duros trabajos cotidianos están aquí. me recuerda a aquellos mensajes que me dejaba la señora Manoli, una sevillana maravillosa que ayudaba a mi madre con la plancha. sirva un botón de ejemplo.
    a llama
    doa li
    si a
    tardé unos diez minutos en averiguar qué había ocurrido aquella mañana fatídica. qué gran señora, Manoli. qué se habrá hecho de ella? por cierto, tú crees que me ayudarían con el montón de ropa escondido en el armario?

  5. emejota Autor

    Pues según dice la nota, es probable que te ayuden con la ropa escondida en el armario, pero lo que parece seguro es que saldrán de debajo para saludarte.

    ;)

  6. C.

    A mí lo que me asusta es el inquietante tono aseverativo, como de trailer de peli de terror… “Su salón da miedo. Los nogmos, esos seres inquietantes, asoman sus gorros puntiagudos por las pernera del pantalón, por el orificio del jerséi de ochos. Usted queda paralizado mientras ellos, por señas, parecen querer comunicarse” Eso de los gnomos emergiendo del montón de la colada tiene un no sé qué cortazariano…
    Por lo demás, es una muestra más del genio de la raza, capaz de incorporar sin pestañear cualquier motivo del imaginario ajeno e introducirlo en lo cotidiano cañí, y aquí están las Navidades para confirmarlo.
    Voy a emplear esta publi en clase, porque se mire por donde se mire, no tiene desperdicio. Pero ¿de verdad ha llegado a tu buzón?

  7. emejota Autor

    De verdad de la buena. Iba al encuentro de mi amiga Belén para cenar en el chino cuando lo vi en el buzón y lo subí para casa, no fuera a ser que se arrugase en el bolsillo. Por eso me retrasé un poco. ¿Qué estabas haciendo?, me dijo Belén al verme. Mejor no te lo cuento, que no te lo vas a creer, respondí yo, aunque creo que ya está acostumbrada.

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