Sueño

He tenido un sueño.

En el sueño, el Papa dimitía y eso provocaba una cierta inquietud general. Tanta como para despertarme porque a mí también me ha inquietado el sueño y además por partida doble: dentro del sueño, me inquietaba que el Papa hubiera dimitido tras haber leído un comunicado en rueda de prensa sin turno de preguntas; fuera del sueño, me inquietaba haber soñado algo así. Al otro lado de la ventana, se oía la banda sonora de la calle por la mañana y desde la cocina llegaba un sonido de vasos, que es la banda sonora que anuncia la presencia de Mari en la casa. Me he quedado mirando al techo un rato reflexionando sobre el posible significado de ese sueño tan raro y por si pudiera ser un mal presagio. Si no, qué.

A media mañana me he encontrado en la calle con mi primera profesora de piano. Se pone muy contenta cuando me ve y yo también le tengo cariños. Como nos vemos poco, suele preguntar a la gente por mí y las pocas veces que nos encontramos me pregunta por mí y luego dice que estoy guapo, probable señal de que la pobre se ha llevado una impresión que para qué. Ha dicho que deberíamos juntarnos los de entonces un día para cenar. Los de entonces son los de hace 27 años aproximadamente. Yo le he respondido que ni hablar pero ella siempre se ríe porque debe pensar que lo hago para hacer alguna gracia. Y no. Una cena. Gente. Esas cosas. Qué pereza.

Mientras ella hablaba, me ha parecido que las cosas empezaban a ladearse un poco, aquí y allá, y he pensado que como hacía bastante frío pues igual había alguna relación entre eso y lo que me viene pasando estos días, que siempre es en la calle. Para los problemas circulatorios el frío no va bien porque contrae las venas y eso. No sé, barajaba esa posibilidad mientras le escuchaba, sonriendo. Al mismo tiempo, confiaba que barajar posibilidades y sonreir me sirviera para disimular ante mi sentido del equilibrio, no fuera a ser que me diera otro patatús allí, delante de la que había sido mi profesora, qué disgusto, y tuviera que escribir sobre lo mismo en el blog, que ni el pupas. Al final ella se ha ido con prisa y yo me he vuelto despacio. En el periódico salía una foto del Papa pero no ponía nada de una dimisión. El resto del día, pues sin más.

2 pensamientos en “Sueño

  1. toni

    lo de soñar con el papa es preocupante. es casi como soñar con que el jefe te persigue y te ordena cosas en los lugares más extraños. y no porque sea tu jefe y la relación sea la misma, sino porque es como soñar con una figura que está ahí porque así son las cosas y tú las aceptas y no porque tú quieras que sean así. es raro. pero luego aparece la profesora de piano, que siempre da gusto y te deja con cara de qué bueno (yo una vez me la encontré me dejó con esa cara). lo del equilibrio va a ser un poco más preocupante. a lo mejor es porque soñaste que el papa dimitía y tu cabeza no lo ha podido asimilar bien. a lo mejor es porque tienes que cuidarte un montón. y luego mucho más. me encantaría estar ahí y poder echarte una mano, un cable, un plato de sopa caliente o un abrazo. a lo mejor, si lo pienso fuerte…

  2. emejota Autor

    Ya lo haces, toni, lo de echar una mano. Y lo de cuidarme también lo hago. Por eso me quedo en casa, aunque me muerdo el labio inferior y me agobio un poco al ver pasar los minutos mientras estoy quieto. Estoy quieto aunque vaya y venga. No sé explicarlo, es complicado. Pero me cuido, sí, y los afectos, los noto y llegan, claro que sí, y los agradezco tanto…

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