Planeta

No sé de qué se escandalizan a estas horas. Bueno, dí que ya ni siquiera se escandalizan porque ya hace tiempo que se da por hecho. Lo que no termino de entender es cómo el sainete se sigue representando como si nadie se hubiera enterado. Pero vienen de casa enterados, por supuesto. Quizá es que forma parte del guión del sainete ese juego precisamente: actuar en el último acto haciendo como que no se actúa. La gente se aburre mucho.

Todo esto viene por lo del Planeta de este año. Millás e Izaguirre. Que el Planeta es un premio de encargo es sabido (y reconocido desde la casa) desde hace tiempo. Por si quedaran dudas, la novela ganadora en su día de Sánchez Dragó tenía un narrador que a mitad de página recibía la llamada de una editorial barcelonesa para encargarle el premio más famoso del país. Así que no lo decimos aquí. Lo dicen hasta dentro del premio. En fin. Planeta, con el descaro al que nos tiene acostumbrados, ha venido imponiendo una modalidad de premio-marketing porque al final, y desde el principio, es lo único que importa. Al parecer la jugada consiste en encargar a un autor una novela que Planeta habría publicado de todas las maneras dentro de la programación del curso pero a este autor, y por esta novela, se le paga más. Se le paga más porque incluye el sueldo por participar en el show de la intensa y fatigosa promoción, desfile por toda la geografía patria y la geografía de los medios. Tú ganas, yo gano. El autor gana y la editorial también. La editorial gana en publicidad y, por tanto, en ventas.

El juego es arriesgado porque a veces (no pocas) las cuentas no salen al final. Por eso entonces se juega a lo seguro (si es que hay algo seguro en el mundillo literario español, departamento de cuentas). Lo seguro es Millás, de sobrada solvencia (y con el premio, 100 milloncejos, solvencia en todos los sentidos), porque arrastra a toda su cartera de seguidores. Seguro. Si a eso le sumamos el perfil de comprador que sólo compra un libro al año, el Planeta, por inercia, pues la cosa pinta bien. Y aún así, y por si acaso, Izaguirre, reclamo mediático y narrador eficaz. Escribirán mejor algunos de los 600 candidatos restantes de Francia o de Talavera pero es que su cara no suena. Ya se publicará alguna de esas novelas a lo largo del año y punto.

Todo está previsto. Por eso ya no extraña el sainete, aunque vaya el ministro todo serio a la cena y esté el poeta otra vez en el jurado. En todo caso, lo que deja un poco así es la posibilidad de que un Millás haya dicho vale, venga. Que lo diga otro pues bien. Pero es que.

4 pensamientos en “Planeta

  1. Ferre

    La pela y la primera plana son la pela y la primera plana. Para Dragó, Izaguirre, Millás y el vecino del 4ºizda.

    Saludos,

    Ferre

  2. toni

    los premios van así. en el Planeta, los Oscars, Sitges, Venecia o el premio de novela corta de las fiestas del pueblo. pero en las editoriales, mucho más. porque lo importante es llenar todos los bolsillos, da igual si el producto es una basura (que no tiene porqué). y, si no, que se lo pregunten a Dan Brown y a Ron Howard. en fin. por suerte, también se publicará alguna de esas novelas a lo largo del año, no?

  3. emejota Autor

    “No me hagas ésto, Paco, que te nomino!”
    (Milá dixit)

    Pues alguna seguro que se publica, toni, otra cosa es cómo sean, que las selecciones que hace Planeta suelen ser de otro sistema solar… Pero la novela de Millás no será una basura. Seguro.

    Ferre: pues yo me conformo con la pela y me sobra la primera plana y hasta la última plana. Por pereza más que nada.

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