Crónica

Del fin de semana. Crónica del fin de semana. No es que fuera apasionante pero es que últimamente mi vida es poco apasionante. Al menos empezó un poco movido porque la cena de los sábados resultó que iba a ser en viernes y otra cena que iba a ser la de final de verano (una excusa como otra cualquiera para cenar) se convirtió en una cena para celebrar el principio del otoño. Y en sábado. Me hice un pequeño lío, como es normal, y pensé:

Me vais a marear.

Pero sólo lo pensé, y no es que no hubiera confianza para decirlo pero es que cuando lo pensé estaba solo. La cena del viernes pasó sin incidencias, no así la del día siguiente porque ya me había hecho yo plan de cenar fuera de casa cuando me avisaron que se suspendía el asunto. Y ya me había hecho plan de cenar en casa cuando me avisaron que oye, perdona, pero al final sí que hay asunto. Y esta vez sí que lo dije:

Me vais a marear.

Pero también me dieron de cenar, así que en paz.

Del domingo me acuerdo poco, fíjate, y eso que fue ayer. Me acosté tarde el sábado, tuve unas pesadillas horrorosas y me desperté pronto pero sobrecogido, como si la desgracia hubiera caído sobre la Tierra. Es lo que pasa con las pesadillas. Me acuerdo que estuve leyendo la prensa atrasada de la semana a síncopas y por movimiento retrógrado, una forma musical de decir que leí los periódicos a salto de mata y de atrás para adelante, como Dios manda. Me llama la atención el nuevo periódico, Público, porque tiene muchísimas cosas por página pero profundiza poco. Yo creo que eso es un periódico moderno porque refleja la sociedad de la que se hace eco: consumidora de mucha información pero epidérmica. Puestos a hablar de epidermis, la piel del periódico, o sea, el papel, tiene un tacto que no ha pasado desapercibido a las yemas de mis dedos, sensitivas como pocas. Debe ser porque todo el periódico es en color y el papel parece como si estuviera mojado y hasta resbala un poco. Me encanta. Me recuerda a mis tiempos adolescentes de lector del Sport. No es que ponga lo mismo en uno que en otro pero el papel es igual igual.

Esta mañana me he cortado el pelo. Eso ya se sale del fin de semana pero qué más da. En la peluquería siempre se habla del equipo local de fútbol, del Real Madrid y de caza y en ese orden. Yo no digo nada. Hoy hablaban de un futbolista que debía ser tan valiente y entregado que liga tras liga perdió todos los dientes. Qué bruto. Debía estar pensando en vete a saber qué porque he tardado en percatarme de que el futbolista estaba sentado ahí, cerca. Lo he visto por el espejo, ya se sabe, esos misterios de los espejos que rebotan entre sí y te ponen en el morro una imagen imposible de ver de otra forma. Yo me imaginaba a alguna bestia cejijunta y hombruna como de tebeo de Ibáñez y ha resultado ser un anciano de aspecto frágil (y con algo de ictericia, la verdad). Los peluqueros le han recibido como si llegara el héroe de los Piños Caídos y le han preguntado qué tal y él ha dicho bien, bien.

Pero era mentira.

Yo esas cosas las noto. También es cierto que esta vez era fácil de suponer porque lo ha dicho con desparpajo (bien, bien) pero al sentarse ante el espejo su imagen de allá le ha debido de reprochar su mentirijilla dado que su yo de aquí ha bajado la mirada, un poco avergonzado, y ha carraspeado. Y he pensado: ajá. Pero me he solidarizado con él. Por cierto, llevaba dentadura postiza.

Ahora está cayendo el diluvio universal y en cualquier momento se va a ir la luz y este post se irá por la alcantarilla a no ser que lo aparque. Aquí mismo.

4 pensamientos en “Crónica

  1. toni

    me gusta ir al peluquero. entras en ese lugar en el que la gente habla de cosas como fútbol o caza o bicicletas y aparece alguien a quien hacía tiempo que no veías porque no coincidías en la barbería. porque no son peluquerías. son barberías. pero me gustan. a pesar de que, la barba, me la afeito en casa. tú todavía llevas?

  2. emejota Autor

    Sí, sí, llevo. Vino y se quedó. A mí estos sitios me gustan en cuanto a observatorios. Lo de ponerte frente a un espejo ya es definitivo, porque miras, te miras y remiras. Si no fuera por eso me daría mucha pereza. Es muy aburrido lo del equipo de fútbol local.

  3. Rachel

    Bueno bueno seguro que los que te marean son los vecinos esos que tienes. ¿Te han devuelto la cámara? Ten mucho cuidado cualquier día les preguntas y te niegan que era tuya. No sé yo no sé yo

  4. emejota Autor

    No, no me la han devuelto (ya les vale, eh?) pero estoy tranquilo: mi cámara me es fiel. Además, de paso los vecinos me la mantienen limpia y aseada…

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