CD 17 agosto, 2007
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Varios , 3 comentarios , trackback
Tal dÃa como hoy, hace 25 años, Philips fabricaba el primer Compact Disc en una factorÃa de la ciudad alemana de Hannover y el invento fue un gran adelanto, que eso es lo que tienen los inventos, que suelen ser un gran adelanto, si no, para qué. Yo recuerdo que compré mi primer cd antes siquiera de tener reproductor de cd´s asà que eso también fue un adelanto en toda regla. Eran las “Imágenes” de Debussy tocadas al piano por Arturo Benedetti Michelangeli para Deutsche Grammophon. Yendo a la tienda me preguntaba si el nombre entero del pianista cabrÃa escrito en la superficie de ese disco que, en comparación con los elepés, nos parecÃa una creación liliputiense. Resultó que sÃ. La elección de ese disco no fue casual: las irisaciones que producÃa la superficie plateada cuando lo ladeabas a la luz me parecÃan el acompañamiento adecuado para los “Reflejos en el agua” que estaban grabados dentro. TenÃa 13 años, me habÃa gastado todos mis ahorros en ese disco y mientras esperaba que llegaran las Navidades para tener el aparato con que escucharlo miraba esas irisaciones con cierta fascinación. Más de un rato y de dos las miré.
El disco de Benedetti ya lo tenÃa en vinilo pero hacÃa muchos clas clas y una de las cosas más atractivas que traÃa el nuevo formato era la promesa de que no habrÃa más clas clas y asà fue. Otra de las promesas era que no se rayaban y eso también era muy interesante porque con los elepés tenÃas que ir con un cuidado que para qué. Al tiempo resultó que sà que se rayaban y que aunque no hacÃan clas clas de pronto se comÃan unos segundos de música o un par de minutos, depende el apetito del reproductor. Por si fuera poco, algunos empezaron a decir que un cd tenÃa peor calidad de sonido que un elepé y al principio nos pareció que eso lo decÃan los petardos de turno, que siempre tienen llevar la contraria o buscarle pegas a las cosas pero después comprobamos que era verdad: que cabÃa la misma música pero menos sonido. Pero todo eso no importó, visto lo visto, porque de la noche a la mañana todo se llenó de disquitos pequeños y brillantes. HabÃa por todas partes. Hasta Paco Clavel salió un dÃa por la tele llevando un traje hecho de montones de cd´s como si fueran lentejuelas. O Paco Clavel se habÃa pasado a la Alta Costura o los cds habÃan bajado mucho de precio. Resultó lo segundo, para bien nuestro. También resultó que la era digital habÃa llegado incluso a la moda Cutrelux.
El cd fue un invento conjunto de Philips y Sony en una época donde esas cosas todavÃa se hacÃan en conjunto, como las coproducciones del cine. Un dÃa de 1979 hasta se sentaron a comer y todo y a los postres decidieron que el disco tendrÃa 115 milÃmetros de diámetro, que era lo que ocupaba una hora de lo que se quisiera. Quedaron para volver a comer al año siguiente y entonces propusieron un standard único para los cds . Para que no se les olvidaran los datos y como no tenÃan papel a mano lo escribieron todo en el libro de firmas del restaurante. El libro se llamó “Libro Rojo” porque asà era el color del libro de firmas del restaurante. Este dato no lo pone en los libros pero es verdad. Es una exclusiva. Lo que sà se dice en los libros es que el libro se llama “Libro Rojo” y también que los ingenieros tuvieron que apretar un poco las cosas dentro del cd porque a Herbert Von Karajan le duraba 74 minutos su versión de la Novena SinfonÃa de Beethoven y cualquiera le decÃa que no a Von Karajan cuando se le antojaba algo.
Uno añora esos tiempos de comidas de confraternización entre jefazos porque ahora cada uno come por separado y la cuenta la pagamos nosotros: los soportes de la alta definición (Blu Ray y HD-DVD) responden a una falta de acuerdo para alcanzar un standard común semejante al conseguido con los cds hace 25 años y nos están haciendo (y lo que queda) la puñeta. Mientras tanto, hay quien ya está enterrando al cd pero me da a mà que todavÃa queda cd para rato.