Búsqueda

Digámoslo sin rodeos: el señor de la estadística ha muerto. Así pensaba empezar este post, todavía consternado por lo sucedido este fin de semana con este asunto, cuando no hace ni diez minutos (uno menos en Canarias) ha dado señales de vida.

(qué alivio)

Sí, alivio, porque ha sido todo muy raro. De verdad. A las 10:12 de la mañana del sábado, la silla del señor de la estadística apareció vacía. A veces pasa pero vuelve pronto y todo se queda en un retraso momentáneo de datos. Pero al llegar la noche y ver que este hombre no volvía empecé a inquietarme. Escribí un mail de socorro a la familia (que, por cierto, se desentiende siempre) y mientras tanto estaba yo en un sinvivir (en realidad estaba viendo dos películas, una maravillosa, la otra un tópico interesante porque es curioso comprobar la repetición de patrones y la maner…)

Al grano.

Lo peor vino cuando introduje mi identificación para ver qué pasaba y me contestaron que mi identificación era desconocida. Y mi correo electrónico también. Y por un momento me pareció protagonizar uno de esos guiones de 25 minutos de “Alfred Hitchcock Presenta” donde un pobre ciudadano de repente pasa desapercibido y nadie le reconoce, pero nadie nadie, y se angustia. Luego fue peor porque imaginé que algún capullo había cambiado la contraseña o qué se yo.

El domingo por la mañana seguía sin noticias de este hombre, como el extraterrestre de Eduardo Mendoza, sin noticias de Gurb. Pero conforme pasaba el tiempo me dí cuenta de que no sólo estaba sin noticias del señor de las estadísticas: estaba sin noticias de nadie. Y por primera vez experimenté dentro del blog una sensación extraña: era como estar solo sintiendo al mismo tiempo la certeza de unas presencias. Eso me hizo reflexionar sobre hasta qué punto me condicionan las visitas de este blog a la hora de escribir. Y sería falso decir que poco o nada pero eso no quiere decir que escriba para la galería. Hace unos días leí en un blog de una galaxia lejana, muy lejana, que su habitante estaba cayendo en la cuenta de que abrió su blog para decir lo que quisiera y que, con el paso del tiempo, saber que había conocidos que frecuentaban el blog condicionaba el poder hablar abiertamente de ciertas cosas o de ciertas personas; en resumidas cuentas, que el blog ya no servía para los propósitos iniciales de desahogo y eso estaba empezando a ser un problema. Yo pensé lo mismo pero con una diferencia: para mí eso no es un problema. Dejo el tema abierto (jugoso tema) porque da mucho de sí y todavía no sabemos qué ha sido del pobre señor de las estadísticas.

Nos habíamos quedado en el domingo, pasó el domingo (largo domingo de espera), ha pasado el lunes entero y hace un rato (al fin!) me llega ésto:

“you probably have noticed problems accessing your stats information”

¿Probably? ¿¿Probably?? ¿Cómo que probably? Tendrán morro! Y yo a punto de poner el crespón negro al lado del título!. Para colmo ayer perdí momentáneamente un post de Noviembre del año pasado. ¿Y qué hacía yo en Noviembre del año pasado? Pues buena pregunta, cosas de los nervios de la espera, supongo. El caso es que el fin de semana en este blog ha sido un poco revuelto. Pero es probably que en el próximo post ya pueda centrarme en otras cosas, que las hay, y que el blog deje de ser protagonista y vuelva a ser soporte cómodo para escribir. Escribir. Qué cosa Murakami. Siempre me da la sensación que ese narrador/protagonista de sus novelas te habla. Abres cualquiera de sus libros, lees al azar una frase y sientes que eso va por tí. En la página 81 de “Sputnik, mi amor” dice que “tú todavía eres vulnerable. No lo olvides”.

Luego hay una línea en blanco para pensar.

4 pensamientos en “Búsqueda

  1. toni

    puede que sea un poco pronto para hacer comentarios, pero hace un rato no había nadie y parece que hoy a todo el mundo le ha dado por llegar temprano y ahora ya estamos entrando en la fase gallinero o mercado. que no es que no me gusten los gallineros o los mercados, pero es que me parece que a ciertas horas, esto de discutir sobre si ciertos aspectos metafísicos de una serie de televisión son tales o no, no es serio. ni serio ni sano. y todo esto viene al caso porque pensaba yo que a lo mejor el de las estadísticas también entró en fase gallinero o mercado y por eso abandonó momentáneamente su trabajo. pero volvió. a lo mejor incluso sintiéndose un poco mal. no se lo tengas muy en cuenta. puede que él también sea vulnerable a los gallineros y a los mercados. o por lo menos, haya circunstancias atenuantes.

    ps: y esa foto con barba?

  2. muskarias

    Empezó ignorándome a mi y no dejándome entrar y mira a lo que ha llegado a no reconoxcrete a tí que eres el dueño ¡qué poco respeto!.
    UN abrazo

  3. emejota

    ahora igual es un poco tarde para hacer comentarios, toni, que son las 2 de la madrugada, pero es que el único aspecto metafísico de una serie de televisión que recuerde haber tratado conmigo mismo es por qué había tantos donuts distintos en la mesa del sheriff de “Twin Peaks” y no supe llegar a ninguna conclusión. acaso no es suficiente con el normal y el de chocolate como toda la vida?

    (no se lo tengo en cuenta, el señor de las estadísticas me mira de reojo de vez en cuando como con apuro pero yo hago como que no me entero)

    ps: no hay foto.

    ;)

  4. emejota

    Yo creo que ahora con barba igual me tiene más respeto, Muskarias.

    (cómo se ha puesto la liga, hija, ya puedes ir preparando las pastillas para la tensíón para uno que ambos conocemos porque yo no pienso acercarme!)

    Un abrazo

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