Archivo por días: 28 mayo, 2007

Aniversario

“La Idea del Norte” cumple hoy dos años de edad. 690 posts. Yo creo que si los imprimiera todos juntos saldría un libro muy gordo, igual un poco raro, no digo que no, pero gordo seguro que sí. Este año no voy a soltar el correspondiente discurso del tipo parece que fue ayer cuando empezaba y bla bla bla porque como acabamos de pasar una campaña electoral estoy de mítines hasta el gorro. Pero sí quiero decir que este cumpleaños le pilla al blog en forma, hasta me lo ha dicho esta mañana un correo que me he encontrado de alguien imitando la voz de mi abuela porque lo lees y pone: “pero cuánnnto has escrito este fin de semana, hijo mío, jo!”. Pero es una imitación, se nota en la letra.

Haciendo un recorrido rápido por el archivo me he dado cuenta de que este blog ha pasado por épocas y en unas era más blog que en otras, pero la verdad es que yo estoy a gusto aquí porque, a estas alturas, 690 posts después de aquel 29 de Mayo de 2005, creo que he encontrado una tesitura cómoda para escribir, y a veces pillo un tono u otro según el día; y he descubierto que la continuidad que da un blog brinda una oportunidad maravillosa para crear un territorio y poblarlo poco a poco de lugares, cosas y personajes recurrentes en los que me proyecto y entre los que me desenvuelvo: yo entro aquí y me encuentro en un sitio poblado de presencias ya familiares que, juntas, dibujan la geografía de este Norte que más que un lugar físico es un espacio interior.

Y aunque llegué aquí para pasar unas pequeñas vacaciones, hoy, dos años después, no quiero marcharme de este lugar.

Elecciones (y VI)

Escrutinio.

He puesto (y VI) pero ya se sabe lo que pasa con las series, que igual vuelven. Eso no se sabe. A veces pasa que las series se van pero los personajes se quedan en la memoria o en los cromos o así. Pues en esta serie pasa lo mismo: yo es que no entiendo cómo es posible que una ciudad que lleva cuatro años clamando in crescendo por la inutilidad manifiesta del gobierno municipal haya renovado en las urnas su mayoría absoluta. Pero menos entiendo que a la mañana siguiente el comentario general sea precisamente ese: que cómo es posible. O la gente es muy falsa o a ver qué pasa. Pero, en fin, hay que acatar la decisión del pueblo soberano.

En las series también ocurre que hay personajes que se van cuando se termina la temporada. Aquí quien se va es el concejal. Reconozcámoslo: es un golpe de efecto por parte de los guionistas tan contundente como arriesgado. Porque si bien la salida del concejal nos va a quitar por fin ese rubor que se nos ponía en la cara cada vez que abría la boca, también es cierto que este blog pierde a uno de sus personajes referenciales. Y no sería la primera serie que se ha tambaleado por la salida de uno de sus personajes.

Los personajes de las series evolucionan poco a poco según. Según qué. Pues según. Según la audiencia, las tramas, el ingenio de los guionistas… Aquí, el concejal nació como en abstracto; es decir, que no era el concejal, era “el concejal”, la representación de esa figura esperpéntica, mortadelofilemónica y australopiteca que abunda desde tiempos inmemoriales en los estratos profundos de la geografía hispana. Pero fueron los Flexos quienes, en un descuido no exento de lógica asociativa, le quitaron las comillas en la ventanita de los comentarios abriendo posibilidades de nuevas tramas. Pero el concejal ya avisó que se iba con unos capítulos de adelanto. Al parecer, ha encontrado alguna cadena que paga más. Antes de su marcha ha dejado bien colocados a los maracos, como agradecimiento por los servicios prestados. Los maracos darían para otra serie y eso es bueno tenerlo en cuenta porque cuando una serie termina, algo muere en la parrilla de la programación dejando un hueco.