Madrugar

Mientras estas líneas desfilan ante tus ojos esta mañana yo estoy en la unidad de neurofisiología de un hospital lejano donde me estarán haciendo una suite de pruebas en tres movimientos. Dice el neurólogo que las pruebas no son cruentas (inquietante palabra, cruenta) pero sí algo molestas. Cabe preguntarse qué valor le otorga el neurólogo al adverbio “algo” y dónde establece la frontera entre lo que deja de ser “algo molesto” para pasar a ser “cruento”. Veremos. De momento me voy a dormir, si puedo, porque soy noctámbulo y a estas horas es cuando me despejo. Por lo demás estoy un poco más tranquilo, al menos a ratos. Al menos es algo. Y este algo no es molesto como el del neurólogo. Cruento tampoco. Buenas noches.

5 pensamientos en “Madrugar

  1. Miguel Cane

    Buenas noches y buenos días, Mariano.

    Aquí, trabajando un rato. Persiguiendo a la novela.

    Y mirándote dormir.

    Abrazos fuertes, ánimo, valor y gracia.

    Sobre todo, gracia.

    M

  2. Anonymous

    es cierto, te vemos dormir.
    minimizo la pantalla con cuidado,
    como quien cierra la puerta despacito…

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