Recompensa

Lo más bonito de ayer fue que en el calor del aplauso las bocas dibujaban la palabra gra-cias, así, en compás de dos por cuatro. Una señora lo hizo con el gesto discreto de quien actúa para que no se entere el vecino de al lado, lo que pasa es que los vecinos de al lado, el de la derecha y el de la izquierda, estaban haciendo lo mismo, convencidos que sus respectivos convencinos no les veían. Es lo más bonito que te puede pasar: tener la suerte de transmitir entusiasmos y que al final hasta te den las gracias. Y después de lo que viene sucediendo en las últimas fechas, es la voz de dentro la que, después, que es muy paciente, a solas, te dirá: “he podido”. Qué reconfortante sensación: volver a latir en las palabras, mirarte en otras pupilas, encontrarte. Y reconocerte, al fin.

5 pensamientos en “Recompensa

  1. Miguel Cane

    Mariano:

    Bravo, bravo.
    ¿Qué te puedo decir, que no hayas expresado tan cuidadosamente?

    ¡Bravo!

    Desde aquí también te aplaudimos y te agradecemos y te reconocemos.

    ¡Claro que has podido!

    abrazos,

  2. toni

    siempre se puede. o casi siempre, porque puedes tener un objeto muy pesado sobre la espalda que no te deja mover o estar en la tripa de un calamar gigante que te ha comido mientras navegabas tranquilamente en tu llaüt. pero eso pasa pocas veces. así que siempre se puede. sobre todo tú, que esperas y desesperas con tanta armonía y calor. sobre todo tú, que sabes unir las palabras y dibujar música en pequeños puntitos de luz de la pantalla. sobre todo tú, que, sin conocerte, conseguiste que, la primera y todas las veces que te leí, piensara bravo, bravo, para mis adentros. y luego, claro, tengo que pensarlo para afuera. bravo, bravo.

  3. emejota

    Muchas muchas gracias a todos, dicho con un gesto como el que sale en la foto, el de las manos en el pecho.

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