Archivo por días: 16 enero, 2007

Kantika

KantikaKantika, el coro de colores que dirige Basilio Astulez, nos presenta una amplia muestra de su buen hacer en un cd + dvd primorosamente editado. Que Kantika deje su huella en un soporte permanente es una idea impagable porque la trayectoria de un coro de niños tiene, por razones obvias, un recorrido temporal no muy largo. Aquí hay otra circunstancia a añadir a la celebración: la actual formación de Kantika posee las condiciones para ser recordada en el futuro como algo excepcional e irrepetible. Sólo por eso ya es una fiesta la noticia de la aparición de este trabajo.

Pero luego está el contenido que recoge una amplia muestra (21 piezas) del repertorio de este singular coro de chavales de Leioa. Kantika es una formación todoterreno; aborda y borda los estilos más dispares: de la esencia del folklore vasco a las más abruptas y estimulantes vanguardias sin olvidar las incursiones en parajes exóticos.

El elaborado dvd que acompaña este trabajo vuelve a traer a la palestra, inevitablemente, el debate entre la armonización del lenguaje músical y el de las imágenes. Kantika es un coro estético pero no estático y la cámara tiene en lo primero un festín puesto en bandeja y en lo segundo una llamada a la prudencia. Un deslizamiento de la steady o un travelling acompañando el movimiento de barrido horizontal de los brazos (“Niska Banja”) funciona como eficaz herramienta que ayuda a poner de relieve la expresión de la coreografía; sin embargo, la fragmentación del montaje quizá conlleva ciertos riesgos al dejar escapar alientos (“Can you hear me?”). Y es que en Kantika la fragmentación del montaje la lleva a cabo el propio espectador a partir del plano general del conjunto; es el espectador quien selecciona los rostros y los encuadres incitado por lo que escucha. Por eso son las piezas que presentan a la formación en escenario las que mejor funcionan, sin menosprecio del esfuerzo (condiciones climáticas adversas incluídas) del rodaje en exteriores. Porque el color de Kantika está en el calor de todas sus voces pero indudablemente también en el carisma y la presencia escénica que emanan ciertos rostros como queda evidenciado en los comentarios que se recogen entre quienes han tenido oportunidad de verlos en algunas de sus actuaciones aquí y al otro lado del océano (algunos de los medios mexicanos que siguieron su gira del verano de 2006 y que solicitaron la reproducción del material gráfico propio publicado en su día en este blog así se manifestaron en sus posteriores comunicaciones vía e-mail y lo mismo las numerosas visitas que llegan hasta aquí a diario a través del buscador Google)

De todas formas, esta reflexión personal no quita para afirmar con rotundidad que dicho dvd es complemento imprescindible para testimoniar una de las aventuras musicales más estimulantes que nos han salido al paso en muchísimo tiempo. Todo fluye con pasmosa naturalidad de las gargantas de estos chavales cuyo mayor logro está más allá de la perfecta afinación y emisión en las voces o en el acierto siempre preciso y precioso en el fraseo: Kantika late, vibra, reinventa esa dimensión maravillosa de la música que es la de la comunicación profunda a través de un lenguaje de emociones al que el oyente se entrega sin oponer resistencia. De ahí que presenciar una actuación de Kantika sea siempre un acontecimiento donde uno se siente parte de ellos y ellos pasan a formar parte de uno mismo. Ahí reside el secreto que ilumina de colores los corazones y los reconforta: Kantika se vive.

La enhorabuena para ellos y para todos nosotros.