Archivo por días: 12 diciembre, 2006

Apoyos

Cuando pongo la cam mi sobrino Carlos se me sube a las rodillas para verse en pantalla y se pone tan contento que te estruja entre sus bracitos. Con afectos como el de Carlos las cosas se vuelven más fáciles estos días tan raros. Tengo delante cinco citaciones para diversas pruebas y consultas hospitalarias que se sucederán los próximos días antes de Navidad y mientras tanto me han dicho que me acueste antes por las noches por no sé qué de los ritmos biológicos y que tome unas pastillas. Aunque me acueste antes a veces me quedo dormido también durante el día y otras se me dispara el pulso hasta las 140 y me entra una ansiedad y una desazón terrible. Yo me sorprendo de ambas cosas porque no alcanzo a encontrar una causa que las justifique. En la conversación suelo tener unos lapsus notables porque de repente me quedo en blanco y lo mismo me puede pasar a la hora de escribir: hilvanar dos frases me supone un esfuerzo considerable y entonces lo borro y en otros momentos, como ahora, la cosa parece salir sin esfuerzos y aprovecho. Por eso digo que es raro. Es raro tener que contestar unos mails y que me sienta incapaz a ratos y les vaya dando salida a cuentagotas y es raro que me pierda en un simple diálogo televisivo pero luego pueda asimilar con nitidez un capítulo de un libro. Va todo como a síncopas, como el ánimo, que a veces baja y otras sube. Pero mientras tanto me he propuesto obedecer a los médicos en todo para que luego no digan.