Archivo por días: 5 diciembre, 2006

Algo

He ido y ya he venido.

Y al volver me he cruzado con Peter que iba subido en su bicicleta. Hay veces que cuando te encuentras con Peter te mira con una sonrisa como de quien acaba de hacer una travesura e intuye que lo sabes pero no quiere que digas nada. Y yo no digo nada, claro. Cuando te cruzas con Peter puede que se ponga a explicarte algo de un sistema de placas solares que se ponen bajo tierra y ante eso es inevitable preguntar al menos cómo les llega la luz del sol a las placas solares si están bajo tierra pero él dice que les llega de otra forma y si él lo dice es que será. Eso ha dicho hoy sin bajarse de la bicicleta.

Luego me ha preguntado que “cómo va”. Peter es que habla poco y en tono bajo y si te pregunta “cómo va” lo que te quiere decir es cómo llevas estos primeros días valiéndote por tí mismo, si te defiendes bien, si ha habido algún problema de relevancia, si la experiencia está siendo interesante y si hay cosas positivas y negativas, que cuáles son las unas y cuáles las otras y, de paso, si pesan más las unas o las otras en la balanza. Más o menos viene a decir eso cuando pregunta “cómo va”. Yo le he contestado en resumidas cuentas porque, aunque yo no suelo hablar poco salvo los días raros, era un poco tarde (vale, y el día era un poco raro).

Yo creo que en el fondo Peter está pendiente un poco estos días preguntándose a sí mismo “cómo irá”, me da que si. Porque Peter se preocupa, a su manera pero se preocupa. La otra noche al salir de cenar hacía un frío de mil demonios y dijo por tres veces tápate pero yo no le hice caso porque yo suelo pillar enfermedades raras y complicadas pero resfriados y cosas vulgares pues no, clase que tiene uno. Pero él te mira la cazadora desabrochada y ladea un poco la cabeza con ademán contrariado y te dice tápate, anda, mientras le moquitea un poco la nariz, que estos fríos de la niebla son muy traicioneros. Aunque no le haga caso, Peter se preocupa un poco, sí. Por eso hoy no le he dicho nada.