Viaje 17 septiembre, 2006
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 13 comentarios , trackbackEste lunes, al amanecer, salgo por unos dÃas hacia el Mediterráneo. Me llevo este cuaderno de bitácora en el portátil pero lo más importante es que esta vez no me dejo a mà mismo olvidado en la mesilla del recibidor. Marcho con la tranquilidad de haber hecho los deberes y sin importarme un ápice el resultado de la nota, dispuesto a entregarme a un tiempo de descanso en el que no están excluÃdos los momentos de reflexión. Después de todo, quizá caer no sea tan malo y sà una puerta que se abre. Lo ha dejado escrito Manuel Vicent hoy y su voz impresa me la llevo en el equipaje:
“Quienes han pasado por esta experiencia cuentan que por un momento se les hizo la oscuridad y en el interior de ella al instante percibieron que su alma habÃa cambiado de sitio. No sólo habÃa desaparecido cualquier dolor sino que, siendo hasta entonces muy cobardes, por primera vez se sintieron liberados”.
Nos vemos en esta misma página, desde otro lugar.