Archivo por días: 31 julio, 2006

Bliss

Me he quedado de piedra.

El otro día escuché los 3 minutos y 56 segundos del segundo movimiento de la Sonatina para clarinete y piano de Joseph Horovitz (1981). Se lo enseñé a mi vecina del 49 (como en los anuncios de detergente) y me dijo que a veces creía que podría quedarse a vivir en 3 minutos y 56 minutos de música. Eso es que le gustó. No me extraña. La obra es preciosa, el pianista es más compañero que acompañante (como dice Brendel) y el clarinetista (Julian Bliss) tiene maneras de poeta. De este último me llamó la atención la elegancia del fraseo, la sensibilidad y la inteligencia musical aplicadas a la interpretación, y un evidente dominio del control de la emisión del sonido aún tratándose de un sonido con tendencia a una voluminosa presencia.

Pues bien, se lo envié a varios amigos a quienes pensé que les podría resultar interesante y me acabo de encontrar en el correo un mensaje de una antigua alumna cellista que me escribe desde Irlanda para decirme:

“¿Quieres ver al clarinetista? Agárrate.”

Si me lo dijera por teléfono le podría contestar “sí” o “no” pero como es un correo electrónico sólo me queda agarrarme y abrir el fichero adjunto y he aquí lo que me he encontrado:

Ahora se entenderá que haya empezado este post diciendo que me he quedado de piedra. Resulta que Julian Bliss tenía 14 años (!) cuando grabó la pieza en el 2003 para el sello EMI, o dicho de otro modo, el músico que toca con esa elegancia y sensibilidad lo que estoy escuchando (ahora justamente no porque si escucho música no puedo escribir y viceversa, uno no es perfecto) sigue teniendo 14 años cada vez que pongo la grabación, cosa que he vuelto a hacer inmediatamente mirando a la foto, claro.

Hay cosas que le desconciertan a uno. Mucho.

Lista

Desde que era pequeño he querido ser de mayor, por este orden:

-El señor que manejaba la grúa en las obras.
-Supermán
-Maquinista de tren de mercancías (sólo por las tardes)
-Jefe de estación (a cualquier hora)
-Propietario de la Isla de Quirrin
-El señor que ponía las banderas en la playa (verde, amarilla, roja)
-Recepcionista de hotel (para dar las llaves de las habitaciones)
-El señor que encendía las luces de Navidad en las calles (todavía espero serlo)
-Jaime Aldás
-Proyeccionista de cine
-Director de orquesta
-(el Conde de Montecristo, pero esto no se lo digas a nadie)
-Productor ejecutivo de una serie de televisión (buena)
-Madre
-Padre

Ahora a veces creo que no me apetece mucho ser mayor.