Archivo por días: 24 julio, 2006

Wi-Fi

Ya estoy aquí aunque, bien pensado, una de las cosas que tiene Internet es que estés donde estés siempre es aquí. Ahora, aquí es un hotel que ha resultado tener zona Wi-Fi en la planta baja. Y escribo letras que aparecerán en pantalla igual pero que salen de otro ordenador, el portátil, y lo hacen suavemente, porque las teclas del portátil son muy blanditas. Estoy sentado ante una mesa azul. A mi izquierda estoy viendo el mar y a mi derecha, unos metros más adelante, una recepcionista joven y muy morena me observa y me sonríe cuando levanto la vista del teclado y le dirijo la mirada. (También le sonrío)

Esta tarde me he dado mi primer baño en el mar, pero aviso desde ya que las fotos del posado con el pie “primer baño de emejota” o, como alternativa, “el descanso de emejota a la orilla del mar” no van a salir a la luz a no ser que alguna agencia pague un precio razonable. Siento dar esta noticia a mis seguidores, ahítos de semejante documento gráfico. En fín. Decía que me he dado mi primer baño en el mar y en este momento tengo el cuerpo absolutamente dolorido. Mi forma física es penosa, según he podido comprobar, pero la tarde no es nada penosa sino espléndida: azul, todo azul, y brisa suave.

(nueva sonrisa de la recepcionista y buenas tardes de un camarero que pasa con un par de cervezas; voces extranjeras al fondo)

Ahora estoy esperando a que baje mi hermano, que se ha rezagado un poco más en la playa y se está dando una ducha, y luego nos iremos a dar una vuelta y a cenar. Esto de la zona Wi-Fi me ha puesto bastante contento, así que de vez en cuando me bajaré con el portátil bajo el brazo, que me conozco.