Entrevista 19 junio, 2006
Escrito por emejota en : Asuntos propiosM.J: ¿Buenas noches?
m.j: sin interrogantes, por favor.
M.J: me alegra saberlo.
m.j: ¿ah, si?
M.J: sÃ, porque eso quiere decir que se encuentra mejor.
m.j: bueno, voy poco a poco. En realidad he llegado a la conclusión de que más que cargarme con un problema me he quitado un muerto de encima. Y eso es un alivio. Y en cuanto a la salud, he descubierto una cosa muy curiosa…
M.J: soy todo oÃdos.
m.j: creo que existe una “discriminación positiva”, digámoslo asÃ, en la relación de la gente con enfermos crónicos como yo.
M.J: ¿a qué se refiere exactamente?
m.j: me refiero a que durante muchos años la gente se ha acostumbrado a decir: “mira qué bien lleva lo suyo, oye, yo no podrÃa”, otros llegan a decir que lo mÃo es “de admirar”…
M.J: no se quejará…
m.j: justamente ese es el problema.
M.J: me he perdido.
m.j: muy sencillo. La gente termina viéndote como alguien que no sufre o que no puede sufrir por cosas “menores”. Y en esos casos te quedas solo. Por eso me he dado cuenta de que a veces hace falta decir “oye, a mà también me duele, sabes?” a modo de recordatorio, sin ánimo de suscitar lástima sino como muestra de reafirmación. Una cosa es no ir de vÃctima por la vida pero otra es ser una estatua arrinconada, ¿no le parece?
M.J: me parece, me parece…. Bueno, no es por excusarme pero yo estuve aquà la otra noche…
m.j: ya lo sé, y no se de por aludido.
M,J: ah, ¿lo sabe?
m.j: sÃ, me fijé de madrugada que me habÃa dejado en la estanterÃa la copia de “La carrera del siglo” que le presté. Pero la dejó en un lugar algo incómodo para el profesor Fate, sea más cuidadoso la próxima vez. Al profesor Fate le pone muy nervioso Capra.
M.J: vaya, lo siento.
m.j: no se preocupe, ya me encargué yo de solucionar el asunto sin que fuera a mayores.
M.J: es que no quise interrumpirle porque và que estaba con los auriculares puestos. Brahms, fijo.
m.j: ¿lo dice con cierta sorna acaso?
M.J: créame que no. Oiga, venÃa por lo del nocturno…
m.j: el Nocturno 14, si no le importa, podrÃamos confundirlo con los demás.
M.J: ¿Hay más?
m.j: quizá menos, no lo recuerdo.
M.J: el caso es que vengo y me encuentro que ha abierto la caja.
m.j: aclare que es una metáfora, por favor; hoy en dÃa los recuerdos se guardan en cd´s de plástico.
M.J: convendrá conmigo que se trataba de una metáfora adecuada puesto que, digámoslo asÃ, encerró allà todo bajo siete llaves en el transcurso de la tormenta.
m.j: ¡por todos los Santos, qué cosa más cursi!
M.J: todo lo que quiera pero asà fue.
m.j: vale, de acuerdo, pero más pronto o más tarde las tormentas pasan.
M.J: ¿qué le llevó a abrir la caja después de tantos años?
m.j: eso mismo me vengo preguntando estos dÃas, se lo aseguro. Vaya usted a saber, esto es como lo de la magdalena de Proust, basta una chispa para que vuelva todo de golpe.
M.J: algo asà como lo de la señora de la escalera en los “Dublineses” de Joyce, no?
m.j: exactamente asÃ. Pero no nos engañemos, hoy en dÃa Joyce lo tendrÃa más crudo.
M.J: explÃquese.
m.j: hoy la melodÃa que produce el éxtasis de la señora en lo alto de la escalera y le trae todos aquellos recuerdos del pasado sonarÃa de algún mp3. Y de vuelta al hotel, todo ese rollo tan bonito se lo contarÃa a su marido a través del messenger.
M.J: ¡pues sà que cambiarÃa la cosa, si!
m.j: todavÃa hay más, no se asuste antes de tiempo. Aún falta el monólogo del marido, hoy en dÃa reducido cruelmente a un emoticon.
M.J: ¿cómo dice?
m.j: que el marido se limitarÃa a dar como toda respuesta esto:
No corren buenos tiempos para la lÃrica, permÃtame el topicazo.
M.J: ¡Calle, calle! Al menos nos queda la nieve, que cae suavemente sobre…
m.j: ¡qué va, hombre! Con el cambio climático ya no hay nieve que caiga.
M.J: ¿ni siquiera nos queda la música de clarinete del final?
m.j: mire, eso sÃ. El soplo precioso del clarinete. Eso sà quedarÃa.
M.J: no sé qué decir después de todo lo que ha dicho, la verdad.
m.j: pues reconduzcamos la conversación. Asà no me acusará otra vez de irme por las ramas.
M.J: la conversación, sÃ; estábamos en que de golpe se le han venido los recuerdos encima y ha abierto inesperadamente la caja a la que hasta ahora le tenÃa pavor.
m.j: asà es. Lo he vuelto a revisar todo. Absolutamente todo.
M.J: ¿y qué ha sentido?
m.j: uf, qué pregunta más complicada…
M.J: tranquilo, no hay prisa.
m.j: algo parecido a dibujar un silencio de nieve.
M.J: me temo que no le entiendo.
NARRADOR: pues yo sà le entiendo y me parece precioso, la verdad.
M.J: ¿y éste qué hace aqu�
m.j: haya paz, haya paz. Es usted un tipo sensible, narrador.
NARRADOR: es que no sabe lo que me ha tocado contar en esta vida…
m.j: lo imagino.
M.J: ¿dibujar un silencio de nieve?
m.j: la expresión no es mÃa, pero créame que es el recipiente que mejor contiene todo lo que he sentido, lo que estoy sintiendo.
M.J: ¿cree que lee el blog?
m.j: usted y yo sabemos que no.
M.J: (pero una vez lo sospechamos)
m.j: vale, sÃ, pero… no.
M.J: quién sabe.
m.j: da lo mismo.
NARRADOR: ahora sà que no lo entiendo.
M.J: ¡pues a fastidiarse!
m.j: señooores, tranquilidad. Por aquel entonces usted todavÃa no estaba en nómina, narrador.
NARRADOR: Esa historia me la tiene que contar algún dÃa.
m.j: (vale)
M.J: ¡es el colmo! ¡tener que contarle a un narrador! ¡para eso está él!
m.j: no se ponga nervioso, terminarán por congeniar, ya lo verá. Bueno, ¿seguimos o ya está?. Le veo hoy un poco disperso y mañana tengo que madrugar porque me tengo que hacer análisis de sangre. ¿Sabe que una vez teniendo la aguja en la vena a la enfermera le dio por estornudar y le dio un espasmo?
M.J: ¡DIOS MIO!!!
NARRADOR: ¡QUÉ ESPANTO!!!
m.j: mira, por una vez se han puesto de acuerdo.
M.J: ¿y qué hizo usted?
m.j: le dije “Jesús”.
NARRADOR: ¿y qué hizo ella?
m.j: me dio las gracias.
M.J: se me han puesto los pelos como escarpias.
m.j: cosas que pasan…
M.J: oiga, pues casi mejor lo dejamos por hoy y si eso vuelvo otro rato.
m.j: que no le intimiden los auriculares, pero tampoco me de un susto de muerte apareciendo de golpe. Ya sabe que el infarto acecha.
M.J: lo tendré en cuenta. ¿Algo que añadir para terminar?
m.j: ¿cuándo sale ésto?
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